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jueves, 26 de diciembre de 2019

Sabidurías


Todo el mundo sabe que andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.
Con el tiempo uno aprende que si andamos buscándonos, nos encontraremos más rápido.

Yuan Mon Chow

Fot: Henry Horenstein
Albert Ray, 2006


lunes, 18 de febrero de 2019

Fin de lo ido

 


FIN DE LO IDO

El reloj no detiene el sonido del movimiento 
un frío ronroneo de metal murmura tiempo 
aplaca el vacío del cuarto 
una hueca necesidad de frecuencia 
que mide las pausas que nunca llegan porque 
el reloj no se detiene para contar a quien 
dejó la habitación donde alguien aún sentado escucha 

Isel Rivero 
Las palabras son testigos 
Prólogo y traducción de Benito del Pliego 
 Ed. Verbum, 2010 

lunes, 11 de febrero de 2019

Paradoja temporal



Nicole decía: «Somos como pájaros que están en el aire, pero que no pueden permanecer en él sin movimiento, porque su apoyo no es sólido». Y lo comentaba de este modo: «El pasado es un abismo sin fondo que se traga todas las cosas pasajeras; y el porvenir es otro abismo que nos es impenetrable. Uno de estos abismos desaparece continuamente en el otro. Sentimos la desaparición del porvenir en el pasado, y es lo que constituye el presente, como el presente constituye toda nuestra vida».


Pascal Quignard
Pequeños Tratados
Edit. Sexto Piso

Fot Alison Scarpulla
The skull series

miércoles, 31 de octubre de 2018

Tiempo


Un reloj me ha parecido siempre algo ridículo, algo esencialmente falaz, quizá porque, por un impulso interior que nunca he comprendido, me he opuesto siempre al poder del tiempo, con la esperanza de que el tiempo no pasara, no haya pasado, de forma que podría correr tras él, de que todo fuera como antes o, mejor dicho, de que todos los momentos de tiempo coexistieran simultáneamente, o más bien de que nada de lo que la historia cuenta fuera cierto, lo sucedido no hubiera sucedido aún, sino que sucederá sólo en el momento en que pensemos en ello, lo que, naturalmente, abre por otra parte la desoladora perspectiva de una miseria continua y un dolor que nunca cese.

No me parece, dijo Austerlitz, que comprendamos las leyes que rigen el retorno del pasado, pero cada vez me parece más como si no hubiera tiempo, sino diversos espacios, imbricados entre sí, en los que los vivos y los muertos, según el talante en que se encuentran, van de un lado a otro, y cuanto más lo pienso tanto más me parece que nosotros, los que todavía nos encontramos con vida, a los ojos de los muertos somos irreales y sólo a veces, en determinadas condiciones de luz y requisitos atmosféricos, resultamos visibles.

W.G. Sebald
Austerlitz
Ed. Anagrama, 2004
Trad. Miguel Sáenz

Fot. anónima del autor


sábado, 15 de septiembre de 2018

El día extraño


El paso del tiempo exaspera y condensa cualquier tormenta, aunque al principio no hubiera ni una nube minúscula en el horizonte. Uno ignora lo que el tiempo hará de nosotros con sus capas finas que se superponen indistinguibles, en qué es capaz de convertirnos. Avanza sigilosamente, día a día y hora a hora y paso a paso envenenado, no se hace notar en su subrepticia labor, tan respetuosa y mirada que nunca nos da un empujón ni un sobresalto. Cada mañana aparece con su semblante tranquilizador e invariable, y nos asegura lo contrario de lo que está sucediendo: que todo está bien y nada cambia, que todo es como ayer -el equilibrio de fuerzas-, que nada se gana y nada se pierde, que nuestro rostro es el mismo y también nuestro pelo y nuestro contorno, que quien nos odiaba nos sigue odiando y quien nos quería nos sigue queriendo. Y es todo lo contrario, en efecto, sólo que no nos permite advertirlo con sus traicioneros minutos y sus taimados segundos, hasta que llega un día extraño, impensable, en el que nada es como fue siempre.

Javier Marías
Los enamoramientos
Ed. Alfaguara, 2011

viernes, 8 de junio de 2018

Recuerdo

 

Danzan para mí los recuerdos y me adhiero al tejido imprescindible de mi memoria y de mi identidad y me digo que soy alguien solo porque recuerdo, es decir, soy porque recuerdo, soy aquel a quien la memoria le ha ayudado siempre evitándole caer en una angustia total, le ha ayudado durante años con sus relámpagos y destellos luminosos en los que, como un rayo de sol, danza para mí cada día, encantador y trágico, el polvo trágico del tiempo.

Enrique Vila-Matas
El mal de Montano
Ed. Seix Barral, 2012

jueves, 24 de mayo de 2018

Lo tolerable


No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan tan meticulosamente como el tiempo.

Emil Cioran
Ese maldito yo
Ed. Tusquets, 1987
Trad. Rafael Panizo

Fot. Robert And Shana ParkeHarrison

jueves, 15 de marzo de 2018

Disparo


Disparo

El tiempo se rompe como un vaso.
Puedo juntarlo con las manos y admirar
el mundo en sus cristales rotos.
O puedo juntar las manos como quien reza.
No juntar más que mis manos.
Apuntar con los dedos a mi pecho
disparando sin darme muerte.
Tan sólo acomodarlas allí
como a dos palomas débiles y frías
después de una vida de lluvia.


lunes, 5 de marzo de 2018

Tiempo que pasa


¿Sabes qué es lo más hermoso de aquí? Mira: nosotros caminamos, dejamos todas esas huellas sobre la arena, y ahí se quedan, precisas, ordenadas. Pero mañana, cuando te levantes, al mirar esta enorme playa no habrá ya nada, ni una huella, ni una señal cualquiera, nada. El mar borra por la noche. La marea esconde. Es como si no hubiera pasado nunca nadie. Es como si no hubiéramos existido nunca. Si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. Ya no es tierra, todavía no es mar. No es vida falsa, no es vida verdadera. Es tiempo. Tiempo que pasa. Y basta.

Ed. Anagrama
Trad. Xavier González

viernes, 9 de febrero de 2018

El tiempo


No sé lo que es el tiempo. No sé cuál es su verdadera medida, si es que tiene alguna. La del reloj sé que es falsa: divide el tiempo espacialmente, por fuera. La de las emociones sé también que es falsa: divide, no el tiempo, sino la sensación del tiempo. La de los sueños es equivocada; en ellos rozamos el tiempo, unas veces demoradamente, otras veces deprisa. Y lo que vivimos es rápido o lento conforme alguna cosa del transcurrir cuya naturaleza ignoro.

Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

Fot. Nina Leen, 1961

lunes, 22 de enero de 2018

Flotar


El tiempo corre de la misma manera para todos los seres humanos, pero todo ser humano flota de distinta manera en el tiempo.

Yasunari Kawabata
Lo bello y lo triste
Ed. Emecé, 2002

Fot. Eduardo Gageiro
Portugal 1960s

jueves, 14 de diciembre de 2017

Tiempos


17

en tiempo de narcisos (que saben
que la meta de la vida es crecer)
olvidando por qué, recuerda cómo
en tiempo de lirios que proclaman 
que el objetivo de despertar es soñar,
recuerda así (haz que te olvidas)
en tiempo de rosas (que asombran
nuestro aquí ahora con el paraíso)
olvidando si, recuerda sí
en tiempo de todas las dulces cosas más allá
de lo que cualquier mente puede comprender,
recuerda buscar (olvidando encuentra)
y en un misterio estar
(cuando el tiempo del tiempo nos libere)
olvidándome, recuérdame

Versión Tomás Browne y Alejandra Mancilla.

Fot. del autor de Edward Weston

lunes, 27 de noviembre de 2017

El tiempo


La única función del tiempo es consumirse; arde sin dejar cenizas.

Elsa Triolet

Fot. anónima de la autora

jueves, 19 de octubre de 2017

Tiempo al tiempo


Nunca se puede saber de antemano de qué son capaces las personas, hay que esperar, dar tiempo al tiempo, el tiempo es el que manda, el tiempo es quien está jugando al otro lado de la mesa y tiene en su mano todas las cartas de la baraja. 

José Saramago
Ensayo sobre la ceguera
Alfaguara, 2001
Trad. Basilio Losada

Fot. Marco Sanges

sábado, 23 de septiembre de 2017

Efímero y eterno


Lo efímero no es lo opuesto a lo eterno. Lo opuesto a lo eterno es lo olvidado. Hay quienes viven pensando que lo olvidado y lo eterno son la misma cosa. Se equivocan. Otros dicen que lo eterno nos necesita: y ésos están en lo cierto. Lo eterno te necesita a ti, en tu celda, y a mí aquí, escribiéndote y enviándote pistachos y chocolate.

John Berger
De A para X
Edit. Alfaguara
Trad. Pilar Vázquez

viernes, 22 de septiembre de 2017

Inmortalidad de la nada



Todo lo consumado en el amor
no será nunca gesta de gusanos.

Los despojos del mar roen apenas
los ojos que jamás
─porque te vieron─
jamás
se comerá la tierra al fin del todo.

Yo he devorado tú
me has devorado
en un único incendio.

Abandona cuidados:
lo que ha ardido
ya nada tiene que temer del tiempo.

Inmortalidad de la nada

lunes, 28 de agosto de 2017

Gran Tiempo


(...) Conceptos como karma y tiempo circular son cosa sabida en la inmensa mayoría de las tradiciones indígenas americanas; tiempo como espacio y muerte como transformación están implícitos en la idea terrena de los hopi, que evitan todas las construcciones lineales porque saben tan bien como cualquier budista que Todo está Aquí Ahora. Como en las grandes religiones de Oriente, el indígena americano hace muy poca distinción entre actividad religiosa y acciones cotidianas: la ceremonia religiosa es la vida misma.
Como el "atman" de los Vedas, como la mente budista, como el Tao de los chinos, el gran espíritu del indio americano está en todas partes y en todas las cosas, inmutable. Incluso los aborígenes australianos -a los que se considera la raza más antigua de la Tierra- distinguen entre tiempo lineal y un "gran tiempo" de sueños, mitos y héroes en el que todo está presente de manera simultanea. A mí me conmueve que esta intuición primordial se haya perpetuado de palabra y hecho a través de incontables horizontes y siglos, iluminando la vida de los sueños de los primitivos, las primeras civilizaciones indoeuropeas de los sumerios y los hititas, a los griegos clásicos y a los egipcios, o haya sido guardada por cultos escondidos de las edades oscuras para salir a la luz en el misticismo cristiano, hasídico y musulmán (sufismo), así como en todas las esplendorosas religiones de Oriente. Y es también un profundo consuelo, quizás el único de que dispone, para este animal obsesionado que malgasta la mayor parte de una larga vida fantasmal recorriendo, sobre sus extremidades posteriores, el futuro y el pasado en busca de significados, y que solo consigue ver en los ojos de otros individuos de su especie que está condenado a morir.

Peter Matthiessen
"El leopardo de las nieves"
Ed. Siruela
Trad. José Luis López Muñoz.

miércoles, 9 de agosto de 2017

El tiempo


XXVI

Esto es lo primero
que yo aprendí:
el tiempo es el eco de un hacha
adentro de un bosque.

lunes, 7 de agosto de 2017

Tiempo y música


Tendemos a imaginar la eternidad como un tiempo muy, muy largo, que prolongamos en el pasado y en el futuro tan lejos como nos es posible, e incluso más allá. Esta imagen no es adecuada. No sugiere la eternidad, sino más bien el tiempo... y una vez más el tiempo... Mientras que el presente que dura deviene, por así decir, una especie de miniatura de eternidad.
Posiblemente gracias a esta miniatura los hombres han podido crear, dentro de la música, una melodía. La melodía, en efecto, exige una duración. Es necesario que el pasado se reúna con el presente y que en el presente se espere el futuro. En esto, precisamente, consiste la melodía, y esta sólo es posible porque poseemos la extraordinaria capacidad de imaginar, e incluso, en cierto sentido, de vivir esta especie de miniatura que acabo de mencionar. Esto es lo que permite que la música sea, a la vez, libre y necesaria, a la vez imprevisible y sujeta a lo que es su naturaleza. La música se parece en esto a la catarsis de la tragedia griega, al final trágico que resuelve la contradicción, no en el sentido de una solución racional satisfactoria, sino en el de una purificación apaciguadora. La música no anula la contradicción, la sustantiva.

Jeanne Hersch
¿La música trasciende el tiempo?
de Tiempo y música
Edit. Acantilado, 2013
Trad. Rosa Rius y Ramón Andrés

Fot. anónima de la autora

viernes, 14 de julio de 2017

La profundidad del tiempo


La profundidad del tiempo es una reciente conquista mía. En el silencio de la casa, cuando durante la mañana me quedo sola, reencuentro la felicidad de pensar, de recorrer el pasado adelante y atrás, de escuchar el fluir del presente. Es algo que pocas veces me había pasado antes. Después de una infancia insatisfecha y sin problemas inmediatos, una adolescencia pobre e introvertida y una juventud empecinada, he llegado a una madurez en la que las cosas y los acontecimientos parecen tener un ritmo más lento, que permite la reflexión. Del mundo del trabajo, con los chicos ya bastante crecidos, he sido devuelta a la libertad de mi casa y de mis días. En el humilde y variado trabajo cotidiano, los pensamientos pueden aflorar, organizarse, clarificarse. El tiempo, antes sin casi sin dimensiones, reducido a un mero presente debido a una vida apresurada, acosada por un turbión de obligaciones, de alegrías robadas, y de preocupaciones, ahora se despliega en horas livianas, se dilata y se arrellana, se puebla de resonancias y recuerdos que poco a poco se recomponen en forma de mosaico, emergiendo en pequeños remolinos de un magma indistinto que, durante largos años, se ha ido acumulando en un fondo oscuro y desatendido.

Marisa Madieri
"Verde Agua"
Ed. Minúscula
Trad. Valeria Bergalli.

Fot. Aram Alban
Modèle à la poupée, ca. 1930