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viernes, 25 de septiembre de 2020

Imaginación y realidad



Y los que fueron vistos bailando fueron juzgados locos por aquellos que no pudieron escuchar la música.

La frase la atribuyen a Nietzsche, pero sin más detalles, sin referencia a la obra donde está incluida. Mal asunto. Nietzsche, junto con Confucio y Lao-Tsé son fuente inagotable de aforismos afortunados sin padre ni madre conocidos. El origen más probable es Henri Bergson, aunque no es literal. Bueno... en realidad no importa quién fuera el que primero lo dijo, pero es una observación interesante. Me he acostumbrado a pasear con auriculares y, realmente, observar a la gente sin el acompañamiento del sonido ambiente puede dar lugar a interpretaciones que nada tengan que ver con la realidad de las cosas. O quizás sí... quizás es la interpretación lógica la que es errónea.

Fot: s/d

Mario Viñuela
Vals 2 
(BSO Todo el tiempo del mundo)

domingo, 29 de julio de 2018

Un templo en un desierto


Habiendo visto muy poco, vivido muy poco, pero habiendo ya sentido mucho, había acumulado y retenido en mí las suficientes formas distintas, los suficientes pensamientos y sentimientos diversos como para construir una existencia silenciosa por fuera, violenta y rugiente por dentro, en resumen, llena de bellezas plásticas y morales —o al menos yo las consideraba así—. Aquella existencia que solo puedo comparar a un templo en un desierto, la poblé con toda clase de cosas y todo tipo de gentes, hechos que había captado al aire, tomados también de lo que había leído en los libros. Y mi imaginación hacía el resto. Desde luego, aquello a veces resultaba incoherente y quimérico. Le faltaba armonía, la fuerza creadora de la realidad, pero yo me divertía enormemente. Y no tardé en desarrollar en mí, cada día más, mediante un entrenamiento continuo, gracias a una especie de curioso automatismo cerebral, tal potencia de ideación, un frenesí de evocación tan extraordinario, que mis sueños tomaban, por así decir, una consistencia corporal, una tangibilidad orgánica, en la que mis sentidos se creaban la ilusión perfecta de estar ejercitándose, de exaltarse más que con las realidades.

Octave Mirbeau
Memoria de Georges el amargado
Ed. Impedimenta, 2009
Trad. Luis Maria Todó

Fot. Melissa Shook

viernes, 18 de mayo de 2018

Realidad y posibilidad


Quien quiere pasar despreocupado por puertas abiertas, ha de cerciorarse primero de que dinteles y jambas estén bien ajustados. Este principio, vital para el viejo profesor, es un postulado del sentido de la realidad. Pero si se da un sentido de la realidad, y nadie dudará que tiene su razón de ser, se tiene que dar también algo a lo que se pueda llamar sentido de la posibilidad. 
El que lo posee no dice, por ejemplo: aquí ha sucedido esto o aquello, sucederá, tiene que suceder; más bien imagina: aquí podría, debería o tendría que suceder; y si se le demuestra que una cosa es tal como es, entonces piensa: probablemente podría ser también de otra manera. Así cabría definir el sentido de la posibilidad como la facultad de pensar en todo aquello que podría igualmente ser, y de no conceder a lo que es más importancia que a lo que no es.

Ed. Seix Barral, 2010
Trad. José María Sáenz

lunes, 5 de febrero de 2018

Tenues intersticios


Admitamos lo que todos los idealistas admiten: el carácter alucinatorio del mundo. Hagamos lo que ningún idealista ha hecho: busquemos irrealidades que confirmen ese carácter. Las hallaremos, creo, en las antinomias de Kant y en la dialéctica de Zenón... "El mayor hechicero (escribe memorablemente Novalis) sería el que hechizara hasta el punto de tomar sus propias fantasmagorías por apariciones autónomas". ¿No sería ese nuestro caso? Yo conjeturo que así es. Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado el mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón para saber que es falso.

Jorge Luis Borges
Otras inquisiciones
Ed. Alianza, 1995

Fot. Vivian Maier
Self-portrait, New York, 1954

martes, 21 de noviembre de 2017

Lo real


La esfera de lo que llamamos real o realidad suele quedar acotada por lo que somos capaces de imaginar como real en un momento dado. La realidad y sus realismos suelen ser el fruto de una imaginación impotente, no capaz de imaginar otra cosa.

José Ángel Valente
Notas de un simulador
Ed. La Palma, 1997

Fot. Robert Doisneau
The Stairway, 1952

miércoles, 30 de agosto de 2017

Ven


¿Las oyes cómo piden realidades, 
ellas, desmelenadas, fieras, 
ellas, las sombras que los dos forjamos 
en este inmenso lecho de distancias? 
Cansadas ya de infinidad, de tiempo 
sin medida, de anónimo, heridas 
por una gran nostalgia de materia, 
piden límites, días, nombres. 
No pueden 
vivir así ya más: están al borde 
del morir de las sombras, que es la nada. 
Acude, ven conmigo. 
Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo. 
Los dos les buscaremos 
un color, una fecha, un pecho, un sol. 
Que descansen en ti, sé tú su carne. 
Se calmará su enorme ansia errante, 
mientras las estrechamos 
ávidamente entre los cuerpos nuestros 
donde encuentren su pasto y su reposo. 
Se dormirán al fin en nuestro sueño 
abrazado, abrazadas. Y así luego, 
al separamos, al nutrirnos sólo 
de sombras, entre lejos, 
ellas 
tendrán recuerdos ya, tendrán pasado 
de carne y hueso, 
el tiempo que vivieron en nosotros. 
Y su afanoso sueño 
de sombras, otra vez, será el retorno 
a esta corporeidad mortal y rosa 
donde el amor inventa su infinito.

¿Las oyes como piden realidades?

jueves, 3 de agosto de 2017

Despertar


Nos despertamos en medio de la oscuridad, sin saber nada de lo que sabíamos. ¿Dónde estamos, qué ocurre? 
Por un momento, no recordamos nada. Ignoramos si somos niños o adultos, hombres o mujeres, culpables o inocentes. ¿Estas tinieblas son las de la noche o las de un calabozo? 
Con más agudeza aún, ya que se trata del único equipaje que tenemos, sabemos lo siguiente: estamos vivos. Nunca lo estuvimos tanto: sólo estamos vivos. ¿En qué consiste la vida en esta fracción de segundo durante la cual tenemos el raro privilegio de carecer de identidad? 
En esto: tener miedo. 
No obstante, no existe mayor libertad que esta breve amnesia del despertar. Somos el bebé que conoce el lenguaje. Con una palabra podemos expresar este innombrable descubrimiento del propio nacimiento: nos sentimos propulsados hacia el terror de lo vivo. 
Durante este lapso de pura angustia, ni siquiera recordamos que al salir de un sueño pueden producirse fenómenos semejantes. Nos levantamos, buscamos la puerta, nos sentimos perdidos, como en un hotel. 
Luego, en un destello, los recuerdos se reintegran al cuerpo y nos devuelven lo que nos hace las veces de alma. Nos sentimos tranquilizados y decepcionados: así que somos eso, sólo eso. 
Enseguida se recupera la geografía de la propia prisión. Mi cuarto da a un lavabo en el que me empapo de agua helada. ¿Qué intentamos limpiándonos el rostro con una energía y un frío semejantes? 
Luego el mecanismo se pone en marcha. Cada uno tiene el suyo, café-cigarrillo, té-tostada o perro-correa, regulamos nuestro propio recorrido para experimentar el menor miedo posible. 
En realidad, dedicamos todo nuestro tiempo a luchar contra el terror de lo vivo. Inventamos definiciones para huir de él: me llamo tal, tengo un curro allí, mi trabajo consiste en hacer esto y lo otro. 
De un modo subyacente, la angustia prosigue su labor de zapa. No podemos amordazar del todo nuestro discurso. Creemos conocer nuestro nombre, que nuestro trabajo consiste en hacer esto y lo otro pero, al despertar, nada de eso existía. Quizá sea porque no existe.

Amélie Nothomb
Diario de la golondrina
Ed. Anagrama, 2010
Trad. Sergi Pàmies

Fot. Zlatko Vickovic

martes, 23 de mayo de 2017

Realidad



Creo que bajo el efecto de la música siento lo que en realidad no puedo sentir, que comprendo lo que en realidad no puedo comprender y que puedo lo que en realidad me es imposible.

León Tolstói
La Sonata a Kreutzer

Fot. Joan Miró
Ocell davant el Sol

sábado, 13 de mayo de 2017

La realidad y el deseo



Cuando la muerte quiera
Una verdad quitar de entre mis manos,
Las hallará vacías, como en la adolescencia
Ardientes de deseo, tendidas hacia el aire.

La realidad y el deseo

Bergen, Norway 1934

martes, 27 de diciembre de 2016

La realidad está aquí


La realidad está aquí,
desplegada. Lo real acontece
en lo abierto. Infinito. Incomparable.
Pero el ansia de repetirnos
instaura las verdades.
Toda verdad repite lo inefable,
toda idea desmiente lo-que-ocurre.
Pero las construimos
por miedo a contemplar la enorme trama
de aquello que acontece en cada instante:
todo lo que acontece se desborda
y no estamos seguros del refugio. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

sábado, 19 de noviembre de 2016

Posibilidad



Si existe el sentido de la realidad, debe existir también el sentido de la posibilidad. Cabría definir el sentido de la posibilidad como la facultad de pensar en todo aquello que podría igualmente ser, y de no conceder a lo que ya es más importancia que a lo que aún no es.

Robert Musil, El hombre sin atributos
Ed. Seix Barral 2004
Trad. José María Sáenz

Fot. Robert Kipniss. 1976

martes, 8 de noviembre de 2016

Recordar


Comedor de loto.

El paisaje que miro me corrige cuando cierro los ojos por cansancio o desidia. Nunca la realidad pudo ser sustentada sin aportar su parte de ficción. ¿No es lo visible ya lo menos verosímil?
La estrofa de la luz invierte mientras tanto su trayecto y en el desmemoriado litoral de la sombra acabo refugiándome como si desandara el tiempo que me queda. También quien retrocede encontrará el futuro. Renuncio en todo caso a recordar: vendo mi alma al corrector supremo de esta prueba.

José Manuel Caballero Bonald  Comedor de loto
Incluido en Descrédito del héroe y Laberinto de Fortuna
Ed. Visor Libros, 1993

lunes, 30 de mayo de 2016

Vender el alma


Figura sin paisaje 

He vendido mi alma dos veces al diablo,
por monedas de niebla y curso clandestino 
en países que nadie se ha atrevido a fundar. 

Un realista que vive el mundo de los sueños, 
un soñador que quiere vivir la realidad.

Mal destino es el tuyo.
Así te va.

sábado, 13 de febrero de 2016

sábado, 8 de agosto de 2015

La realidad del espejo


La realidad del espejo

Al acercarme, ésa soy yo, tengo que ser yo. Tú apareces reflejada en la ovalidad. Eres la otra. La imagen se convierte en ella, vista desde fuera. Nosotras: yo ante el espejo y tú dentro de él.
Vosotras cuando yo soy la otra, la que observa en la media distancia. Ellas, cuando os alejáis al compás de unos tacones contundentes aunque inseguros.

Yo tú, ella, nosotras, vosotras, ellas
y un espejo que muestra el horror de no sentir más que ausencia gramatical.

¡Mentira!

No hay nadie ni hay reglas. No hay nadie detrás, dentro o ante el espejo. Como no hay nadie en el féretro. El yo muere en la desilusión de un cociente vacío de pronombres.

Marta Rodríguez Iborra

Arvo Pärt

viernes, 6 de agosto de 2010

El telón


Telón del Palais Garnier, Ópera de París.

La realidad no debe ser más que un telón de fondo.
Oscar Wilde