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lunes, 18 de junio de 2018

Una gotita de agua


(...) habría que intentar vivir como un hombre nacido para transformarse dentro de un mundo creado para la evolución, o sea, aproximadamente como una gotita de agua en una nube.

Ed. Seix Barral, 2010
Trad. José María Sáenz

Vid. Amr Toukhy

viernes, 18 de mayo de 2018

Realidad y posibilidad


Quien quiere pasar despreocupado por puertas abiertas, ha de cerciorarse primero de que dinteles y jambas estén bien ajustados. Este principio, vital para el viejo profesor, es un postulado del sentido de la realidad. Pero si se da un sentido de la realidad, y nadie dudará que tiene su razón de ser, se tiene que dar también algo a lo que se pueda llamar sentido de la posibilidad. 
El que lo posee no dice, por ejemplo: aquí ha sucedido esto o aquello, sucederá, tiene que suceder; más bien imagina: aquí podría, debería o tendría que suceder; y si se le demuestra que una cosa es tal como es, entonces piensa: probablemente podría ser también de otra manera. Así cabría definir el sentido de la posibilidad como la facultad de pensar en todo aquello que podría igualmente ser, y de no conceder a lo que es más importancia que a lo que no es.

Ed. Seix Barral, 2010
Trad. José María Sáenz

sábado, 19 de noviembre de 2016

Posibilidad



Si existe el sentido de la realidad, debe existir también el sentido de la posibilidad. Cabría definir el sentido de la posibilidad como la facultad de pensar en todo aquello que podría igualmente ser, y de no conceder a lo que ya es más importancia que a lo que aún no es.

Robert Musil, El hombre sin atributos
Ed. Seix Barral 2004
Trad. José María Sáenz

Fot. Robert Kipniss. 1976

viernes, 1 de julio de 2016

Ciencia y magia


Si ejecución de sueños ancestrales es poder volar con los pájaros y navegar con los peces, penetrar como la broca en los cuerpos de montañas gigantes, enviar mensajes a velocidades divinas, divisar lo invisible y percibir lo remoto, oir hablar a los muertos, anegarse en salutíferos sueños milagrosos, ver con ojos vivos el aspecto que tendremos veinte años después de muertos, descubrir en noches resplandecientes mil cosas de encima y de abajo de este mundo que antes nadie conocía; si luz, calor, fuerza, placer, comodidad son los sueños primordiales del hombre, en tal caso las investigaciones actuales no solamente son ciencia, sino también una magia, un rito de poderosísima fuerza sentimental e intelectual que induce a Dios a doblar el uno sobre el otro los pliegues de su manto, una religión cuya dogmática está regida y basada en la dura y valiente lógica de la matemática, aguda y desbocada como la hoja de un cuchillo.

Robert Musil El hombre sin atributos
Ed. Seix Barral 2004
Trad. José María Sáenz

sábado, 13 de febrero de 2016