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sábado, 30 de noviembre de 2019

Pensar/Mentir


Mentir.
Mentar.
Montar.
El lenguaje cabalga,
sin jinete ni caballo,
a lomos del deseo.

Moritz Fritz
Pensar/Mentir

Fot. René Groebli,
De la serie El ojo del amor, 1954


martes, 13 de noviembre de 2018

Soy forastera


He tratado de relatar un mundo que no existe
para que existiese. 
El aire que está inmóvil en el aire
sobre los campos de los alrededores de la ciudad 
a los que ya no voy.
La alegría de una distancia a la que te has acostumbrado. 
El sosiego de una desazón a la que te has acostumbrado. 
Como durante la fiebre alta el júbilo de que no significas nada.
He tratado de mantener al mundo a distancia. 
Ha sido fácil.
Estoy acostumbrada a mantener el mundo a distancia. 
Soy forastera. 
Como mejor me encuentro es siendo forastera. 
De esa manera me olvido del mundo. 
De esa manera no lloro ni me encolerizo más. 
De esa manera el mundo se vuelve blanco e indiferente.
Y yo camino por cualquier parte. 
Y permanezco completamente inmóvil.
De esa manera me acostumbro a estar muerta.
Esto es un crítica del poder del hombre sobre el idioma
porque es una crítica del poder del idioma sobre el hombre.

Le monde ne peut ètre
dit “humain” que dans la mesure
où il signifie quelque chose


"Eso"
Ed. Sexto Piso, 2015
Trad. Francisco J. Uriz

Fot. Mary Pickford, July 1922

lunes, 16 de abril de 2018

Desistir


Poseo a medida que designo; y este es el esplendor de tener un lenguaje. Pero poseo mucho más en la medida que no consigo designar. La realidad es la materia prima, el lenguaje es el modo como voy a buscarla, y como no la encuentro. Pero del buscar y no del hallar nace lo que yo no conocía, y que instantáneamente reconozco. El lenguaje es mi esfuerzo humano. Por destino tengo que ir a buscar y por destino regreso con las manos vacías. Más regreso con lo indecible. Lo indecible me será dado solamente a través del lenguaje. Solo cuando falla la construcción, obtengo lo que ella no logró.
Y es inútil procurar acortar camino y querer comenzar, sabiendo ya que la voz dice poco, comenzando ya por ser impersonal. Pues existe la trayectoria, y la trayectoria no es solo un modo de ir. La trayectoria somos nosotros mismos. En lo referente a vivir, nunca se puede llegar antes. El vía crucis no es un desvío, es el paso único, no sé llega sino a través de él y con él. La insistencia es nuestro esfuerzo, la renuncia es el premio. A este sólo se llega cuando se ha experimentado el poder de construir y, pese al sabor del poder, se prefiere la renuncia. Renunciar tiene que ser una elección. Desistir es la elección más sagrada de una vida. Desistir es el verdadero instante humano. Y sólo esta es la gloria propia de mi condición.
La renuncia es una revelación.

Ed. Siruela, 2017
Trad. Alberto Villalba

Fot. Toni Hamel
The land of Id

domingo, 8 de abril de 2018

Amigas


Cuando mi mejor amiga vino a decirme adiós un día antes de irme del país, cuando nos abrazamos pensando que no nos veríamos nunca más porque yo no puedo volver y ella no puede salir, cuando mi amiga me dijo adiós en el pleno sentido de la palabra, no éramos capaces de separarnos. Se dirigió hacia la puerta tres veces y las tres se echó atrás. Hasta la tercera vez no se fue de verdad, caminando con pasos mecánicos tan largo rato como larga era la calle. La calle era recta, de modo que yo veía su chaqueta de color claro haciéndose cada vez más y más pequeña y, curiosamente, más brillante con la distancia. No sé si es que brillaba el sol —era febrero— o es que de llorar también brillaban mis ojos por dentro, o si brillaba la tela de la chaqueta… lo que sí sé es que me quedé mirando a mi amiga que se marchaba y que su espalda brillaba como una cuchara de plata. Así, de forma intuitiva, encontré cómo recoger en una palabra todo aquel proceso de separación. Lo llamé cuchara de plata. Y eso era justo lo que describía la separación con precisión absoluta.

No me fío del lenguaje. Si sé que el lenguaje, para ser preciso, siempre tiene que adueñarse de algo que no le pertenece, es sobre todo por mi propia experiencia. No sé por qué las metáforas son tan ladronas, por qué la comparación más válida tiene que robar propiedades que no le corresponden a otra cosa. La sorpresa no surge sino del acto de inventar, y se demuestra una y otra vez que es esa sorpresa inventada en la frase la que comienza a traernos la cercanía a la realidad. La frase no puede consolidarse como entidad propia, como realidad hecha palabra pero realidad válida y literal, hasta que una percepción no se adueña de otra cosa, hasta que un objeto no se apodera y se vale de la materia de otro, hasta que aquello que escapa a lo real se torna plausible en la frase.

Herta Müller
Siempre la misma nieve y siempre el mismo tío. (frag.)
Cuento completo

martes, 6 de febrero de 2018

Los idiomas desconocidos


Su mirada de pueblo, capaz de distinguir a primera vista árboles de arbustos, se ponía vidriosa ante la señalización del camino, las letras sin sentido del alfabeto latino arremolinándose unas con otras y las desgarradas vallas publicitarias mostrando rostros americanos con la piel a tiras, rostros sin ojos, sin boca, o sin nada aparte de la nariz. Cuando reconoció la franja diagonal de Gratiot, se levantó y , con voz resonante, gritó en inglés:
-¡Hijoputa!
No tenía idea de lo que significaba aquella palabra. Se la había oído a Surmelina, que la empleaba cuando el conductor se pasaba de la parada. Como de costumbre, surtió el efecto deseado. El conductor frenó rápidamente y los pasajeros se echaron presurosos a un lado para dejarla salir. Parecieron sorprendidos cuando les dio las gracias, sonriente.

Jeffrey Eugenides
Middlesex
Ed. Anagrama, 2006
Trad. Benito Gómez Ibáñez

Fot. Fred Lyon
San Francisco

lunes, 8 de enero de 2018

Un objeto sin nombre


La literatura está ligada al lenguaje. El lenguaje es a la vez tranquilizador e inquietante. Cuando hablamos, nos hacemos amos de las cosas con una facilidad que nos satisface. Digo: esta mujer, y al punto dispongo de ella, la alejo, la acerco, es todo lo que deseo que sea, es el lugar de las transformaciones y de las acciones más sorprendentes: la palabra es la facilidad y la seguridad de la vida. Con un objeto sin nombre no sabemos hacer nada.

Maurice Blanchot
La literatura y el derecho a la muerte
en La parte del fuego
Ed. Arena Libros, 2013

Fot. Man Ray
Portrait of Lee Miller with bubble pipe, 1932

jueves, 4 de enero de 2018

Código





Los amantes se tocan con palabras, y el contacto mismo está hecho de palabras, que pueden repetirse sin fin, maravillándose de lo absolutamente banal, porque su discurso no es un idioma, sino un código que no comparten con nadie más, y porque cada uno se mira a sí mismo en la mirada del otro, en un redoblamiento que va del espejismo a la admiración.

Maurice Blanchot
La escritura del desastre
Ed. Trotta
Trad. Cristina de Peretti

Gifs. In the Mood for Love (deleted scene), Dir. Wong Kar Wai, 2000.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Palabras


Aprender a vivir es aprender a nombrar. Encontrar el verdadero significado de las palabras, su definición exacta.

Luisgé Martín
El amor del revés
Anagrama, 2016

Fot. Eric Bénier-Bürckel

domingo, 12 de noviembre de 2017

Palabras, lenguaje


Cansado de todos los que llegan con palabras, 
palabras, pero no lenguaje,
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.


martes, 24 de octubre de 2017

Abismos


Una de las propiedades más insólitas de la lengua es su capacidad de enunciar –aunque sólo de manera aproximada, alusiva– que el mundo está edificado al borde de un precipicio, que no es sólido y seguro, que no tiene fondo ni base. Imaginémonos que esa misma vertiginosa inestabilidad del mundo quisiera expresarla por ejemplo la arquitectura; los arquitectos tendrían que levantar casas inclinadas; más aún: bien mirado, deberían proyectar edificios que se derrumbasen a una hora predeterminada con exactitud, o también excavar galerías en dirección a las profundidades de la Tierra, sin más objeto que mostrar a la gente –por aproximación– qué es un abismo. O si los que fijan los horarios de circulación de trenes quisieran mostrar a la sociedad la fisura metafísica de nuestra vida, tendrían que aspirar a que los trenes colisionaran regularmente, y que los puentes con vías volaran por los aires. Los pintores deberían horadar el lienzo; los zapateros, instalar en los zapatos pequeñas pero infalibles bombas. En cada uno de los restantes ámbitos, los intentos constituirían un sabotaje repugnante. Los médicos harían que sus pacientes empeorasen (por desgracia, así ocurre con frecuencia). Incluso en la música, el férreo rigor de las estructuras no permitiría la introducción de un timbre de alarma, la señalización del precipicio. Sólo la lengua puede acoger en su seno al saboteador, sin por eso convertirse en agente de destrucción, y familiarizarnos con aquello que no permite familiaridad alguna en absoluto.

Adam Zagajewski
En la belleza ajena
Pre-Textos
Traducción: Ángel E. Díaz-Pintado

jueves, 10 de agosto de 2017

Un lenguaje más antiguo que las palabras


Existe un lenguaje mucho más antiguo y profundo que las palabras. Es el lenguaje de los cuerpos, de un cuerpo contra otro, del viento sobre la nieve, de la lluvia sobre los árboles, de las olas sobre las rocas. Es el lenguaje del sueño, del gesto, del símbolo, del recuerdo. Hemos olvidado ese lenguaje. No nos acordamos ni siquiera que existe.

Derrick Jensen

sábado, 8 de abril de 2017

Sintaxis


Lo que llamamos estilo sucede más allá de la gramática. No es lo mismo decir: "ahí está la ventana" que "la ventana está ahí". En un caso se privilegia el espacio; en el otro, el objeto. Toda sintaxis es una concepción del mundo.

Abelardo Castillo

jueves, 20 de octubre de 2016

Lenguajes privados


Olvidar el lenguaje que se construyó con una mujer, un lenguaje privado que dura lo que dura el amor. Luego cae como una lengua muerta, es decir, un lenguaje en el interior del cual ya nadie vive.

Ricardo Piglia  Los diarios de Emilio Renzi
Ed. Anagrama, 2015

viernes, 22 de julio de 2016

Lectura y sensibilidad


Alguien que haya leído el canto XXIV de la Ilíada – el encuentro nocturno entre Príamo y Aquiles- o el capítulo en que Aliosha Karamazov se arrodilla ante las estrellas, que haya leído el capítulo XX de Montaigne (Que philosopher c´est apprendre l´art de mourir) y el empleo que de éste hace Hamlet y que no se inmute, cuya aprehensión de su propia vida permanezca inalterable, que de alguna manera sutil pero radical no mire de modo distinto el cuarto en que se mueve o al que llama a su puerta, éste ha leído sólo con la ceguera de la mirada física. ¿Pueden leerse Ana Karenina o a Proust sin experimentar una flaqueza o una dimensión nuevas en el centro mismo de nuestra sensibilidad sexual?.

George Steiner 
Lenguaje y Silencio
Ed. Gedisa, 2013
Trad. Miguel Ultorio

Cecil Touchon 
Palimpsest Asemic Correspondence

jueves, 24 de marzo de 2016

Ideas y sensaciones


Nunca he sido capaz de hablar como pienso, con nadie. Con la mayoría de la gente sólo se puede hablar de las ideas, no sobre el canal por el que estas ideas pasan, la atmósfera en la que se bañan, la esencia sutil que se escapa cuando uno se viste de ellas. La mayoría de las veces, no me siento con ganas de hablar sobre las ideas de todos modos. Estoy más interesada en las sensaciones.

Anaïs NinDiarios amorosos
Ed. Siruela, 2014
Trad. José Luis Fernández-Villanueva Cencio

Lenguaje


No hay contraste entre obtener la verdad y obtener la libertad. Obtener cualquiera de ambas equivale simplemente a hacer el futuro humano más grande que el pasado humano, más grande en el sentido de crear seres humanos que puedan imaginar más y hacer más. En lugar del lema un tanto engañoso la verdad nos hará más libres, deberíamos decir nuestra capacidad para volver a describir las cosas con términos novedosos nos hará más ricos, complejos e interesantes de lo que éramos.

Richard Rorty, Prólogo a Filosofía y futuro
Ed. Gedisa, 2009
Trad. Javier Calvo y Ángela Ackermann