Mostrando entradas con la etiqueta Eric Bénier-Bürckel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eric Bénier-Bürckel. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de diciembre de 2017

Palabras


Aprender a vivir es aprender a nombrar. Encontrar el verdadero significado de las palabras, su definición exacta.

Luisgé Martín
El amor del revés
Anagrama, 2016

Fot. Eric Bénier-Bürckel

viernes, 11 de agosto de 2017

Primeros encuentros


Cada instante de nuestros encuentros
lo celebrábamos como una revelación,
solos en el universo mundo.
Tú eras más audaz y ligera que el ala de un pájaro,
bajabas la escalera como un torbellino
saltando los peldaños, y corriendo me llevabas
a través de húmedas lilas hasta tus predios,
al otro lado del espejo.

Cuando llegó la noche 
me fue otorgada la gracia, 
las puertas del altar se abrieron, 
y en la oscuridad resplandecía y se inclinaba 
lentamente tu desnudez.
Y, al despertar, “¡bendita seas!”–
dije, aun sabiendo que era irreverente mi bendición. 
Tú dormías, y para acariciar tus párpados 
con el azul del firmamento
las lilas se extendían hacia ti desde la mesa,
y, acariciados por el azul, 
tus párpados estaban serenos, y cálida tu mano.

En el cristal pulsaban los ríos,
humeaban las montañas, brillaba el mar,
tú sostenías en tu palma la esfera de cristal, 
dormida en el trono,
y –¡oh Dios santo!– tú eras mía.

Te despertaste y transformaste
el cotidiano vocabulario humano,
tu voz se colmó de vigor sonoro,
y la palabra "tú" desveló
su nuevo sentido y significado: "yo".

El mundo entero se transfiguró, 
incluso las cosas más simples 
–el jarro, la jofaina–, 
cuando se interpuso entre nosotros, 
como un centinela,
el agua laminada y dura.

Fuimos transportados quién sabe dónde.
A nuestro paso se abrieron, como espejismos,
ciudades surgidas por encanto,
la menta se extendía a nuestros pies,
los pájaros nos acompañaban por el camino,
los peces remontaban el río
y el firmamento se desplegó ante nuestros ojos...

Mientras el destino seguía nuestros pasos,
como un loco con una navaja en la mano.

Primeros encuentros

martes, 22 de marzo de 2016

Guión original

Las emociones y sentimientos son el technicolor y los efectos especiales de la vida. El guión original es en blanco y negro.

 Eric Bénier-Bürckel

Best Unsaid
Michael Brook

lunes, 25 de enero de 2016

Escuchando silencios

Eric Bénier-Bürckel

51

¿Has visto Marte?

Sí, me refiero a la película.

Me gustó mucho aquello que dice el protagonista, que sale todos los días al exterior para contemplar el horizonte sólo por el hecho de poder hacerlo.

Me iba a parar en el 50 pero por qué pararme, en principio pensé que era un buen número, por eso de ser una mitad o por aquello de ser redondo por su cero o par, siempre me gustaron los pares, los impares me recuerdan a la soledad, a los números primos los incomprendidos, y además hay que parar de vez en cuando, pero no parar  porque sí, parar y escucharnos.

Estaba en la ducha y he escuchado una canción, salía de mi nariz, una canción que nunca antes había escuchado. A la vez que salía esa melodía que mecía mi cuerpo, el agua acompasaba la música de dentro. La llamaré así. La música de dentro. Cada medio minuto y medio hay que darle un punto de temperatura al agua y dejar que ésta nos vaya abrasando lentamente. Os aseguro que todo nuestro alrededor para. Y escuchas silencio dentro. Silencio y la música que te mece. Porque siempre tenemos algo que decir. 

Pocas veces paran las voces y pocas veces la escuchamos con atención y pocas veces escuchamos el silencio.

Porque parar si el 51 puede ser un gran paso a ese horizonte. Sólo por el hecho de poder continuar caminando.

Sandra G. Garrido


Nocturne No.1 In B Flat Minor, Op.9 No.1
Frédéric Chopin

martes, 5 de enero de 2016

Manos



Cuando cogía la mano de mi madre, que agonizaba con sus ojos entornados asomándose al infinito, sabía que ella soñaba entonces que iba con su padre cogida de la mano. Yo, en mi agonía, quizás sueñe que es ella la que me lleva a mí de la mano…, ¿O tal vez sueñe que soy yo quien lleva a mis hijas? En todo caso, las manos son el último eslabón del amor.

El dolor
Ed. Univ. de Jaén, 2011


martes, 23 de junio de 2015