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jueves, 13 de julio de 2017

Vagabundo



Variación I

Vagabundo
traigo tierra de mil sitios
en estas sandalias viejas.
Tú haces que me detenga.
Quiero anidar 
entre tus muslos
y siemprevivas.
Saciar mi sed.


Variación II

En el jardín de tus muslos,
olorosas siemprevivas, intuidos veneros,
detener mis sandalias vagabundas.
De mil procedencias distintas, mi arena.
Solo de tu regazo, mi sed.

martes, 27 de junio de 2017

Variaciones - Nicanor Parra



Padre nuestro que estás en el cielo
Lleno de toda clase de problemas
Con el ceño fruncido
Como si fueras un hombre vulgar y corriente
No pienses más en nosotros.

Comprendemos que sufres
Porque no puedes arreglar las cosas.
Sabemos que el Demonio no te deja tranquilo
Desconstruyendo lo que tú construyes.

Él se ríe de ti
Pero nosotros lloramos contigo:
No te preocupes de sus risas diabólicas.

Padre nuestro que estás donde estás
Rodeado de ángeles desleales
Sinceramente: no sufras más por nosotros
Tienes que darte cuenta
De que los dioses no son infalibles
Y que nosotros perdonamos todo.

De La camisa de fuerza

Variación I

Señora mía que estás en el cuarto de baño
Leyendo la etiqueta del gel mientras estás sentada
Entornada la puerta
Como mujer corriente
Olvídate de mí.

Entiendo que tengas básicas necesidades
Y que obviarlas no puedas
Pero resultas patética
Mostrándote tan humana.

Me río de ti
Y voy en busca de Lilith:
Ella no es divina, solo súcubo nocturno.

Señora mía que estás donde estás
Prisionera de tu región abisal
Afirmaste que serías mi Diosa
Y aquí estás
En la taza sentada.
Sinceramente: no te perdono.

Variación: minúscula


domingo, 18 de junio de 2017

Espera serena


Versión

Al subir la marea
la playa espera,
serena y gozosa,
ser cubierta por su abrazo.

Variación

Arena hambrienta, cimbreante,
muda boca abierta,
recibe, gozosa, 
abrazo servil de marea.


sábado, 13 de mayo de 2017

Variaciones - Insomnio



Variación Ia

Hay que esperar, siempre,
a que la noche dormite su cansancio.
Alerta, corto sueño, sueño corto,
los caballos se agitan cada noche
por un presagio que nunca acontece.
Todo lo que no fue, revive.
Por fin, en medio del silencio,
llaman a la puerta.
¿Será ella que vuelve?
Lo desea tanto...
Con prudencia, no abre.


Variación Ib

Acaricias la puerta.
Tras unos leves golpes,
una respiración.
¿Será ella que vuelve?
Largas las noches, esquivo el sueño.
Silencio denso... no.
Galope de caballos, 
solo tu corazón deseando.
De nuevo esos dedos llaman
cumpliendo el presagio.
Prudentemente, no abrirás.


viernes, 12 de mayo de 2017

Variaciones - Wislawa Szymborska



Texto original

Todo:
palabra impertinente y henchida de orgullo.
Habría que escribirla entre comillas.
Aparenta que nada se le escapa,
que reúne, abraza, recoge y tiene.
Y en lugar de eso,
no es más que un jirón de caos.


Variación I a

Nada:
palabra cargada de falsa modestia.
Habría que suprimirla del diccionario.
Aparenta vacío y oquedad,
espacio y silencio, ausencia de todo.
Y en lugar de eso,
da nombre a todo lo que nos rodea.

Variación I b

Nada:
tus cuatro letras definen el caos.
Habría que labrarte en Braille.
Parece que pasas inane,
inadvertida, inasible y completa.
Y el lugar de eso,
alzas la voz que te nombra en silencio.

Fot. Osvaldo Salerno

sábado, 3 de diciembre de 2016

Variaciones - Bertolt Brecht



En tierras de Suecia vivía una condesa
que era tan pálida y tan bella.
«¡Señor guarda, señor guarda, mi liga se soltó,
se soltó, se soltó!
¡Guarda, arrodíllate, pronto, y átamela!»

«Señora condesa, señora condesa, no me miréis así,
yo os sirvo por mi pan.
¡Vuestros pechos son blancos pero el hacha es fría,
es fría, es fría!
Dulce es el amor, pero amarga la muerte.»

El guarda escapó aquella misma noche.
Cabalgó monte abajo hasta que llegó al mar.
«¡Señor barquero, señor barquero, acógeme en tu barca,
en tu barca, en tu barca!
Barquero, tengo que ir hasta el fin del mar.»
Entre el gallo y la zorra brotó el amor.
«Oh, dorado, ¿me amas de verdad?»
y fina fue la noche, pero el alba llegó,
llegó, llegó:
todas sus plumas cuelgan del zarzal.

Balada del guardabosques y la condesa

Fot. Tessa Kuragi by Stefan Rappo


Variación I

Con la excusa de una liga
la condesa va y la lía
con un rudo leñador
que en ella ve una flor.

El pobreto ató, libó y amó,
mas por tocar el tallo
tuvo que huir a caballo:
la condesa se enfadó.

Ni barca ni remos bastaron,
ni el inmenso mar sirvió,
para que gallo galante escapara.
A la mañana siguiente,
desplumado apareció.


Variación II

De nata y amores,
así estaba hecha,
la dulce carne de la Condesa
Guarda que guarda
la flor traviesa,
que quiere darle la aviesa Condesa.

La liga que ata,
la ira desata.

Cuán grande es la mar,
Cuán lejos la barca!
Cuán pálida la faz,
que la soga del verdugo abarca.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Variaciones - Jacques Ancet


Texto original:


Seguimos buscando las mismas palabras para retenerlo. El viento agita la cortina y su voz vuelve a sonar. Dice: No siempre soy yo / a veces soy un árbol un /  ruido en el aire un soplo un vuelo. Está en el castaño, que se alza más allá del cielo, en las dos muchachas que pasan, en el movimiento de las sombras, en el arrullo de las palomas. Está en todas partes. En lo que no es y sin embargo es. En una sonrisa, en una inflexión de la  voz. Regresa en lo que creemos decir. Creemos haberlo olvidado, pero quien habla es él. Las palabras que encontramos, son las suyas.

Puesto que él es este silencio. Prosa para Henri Meschonnic
Ed. Salto de página, 2013
Trad. Joséphine Cabello y Régulo Hernández.


Variación I

Ahora hálito es tu nombre.
Presencia en las cosas que tus labios ya no pueden nombrar.
Te escuchamos en todos los soplos del aire,
moviendo las hojas, levantando faldas.
Te sabemos latiendo en las palabras que acertamos a callar.

Variación II

Eso que llamamos alma.

martes, 29 de noviembre de 2016

Variaciones - Edith Södergran


Versión original:

Porque soy pálida amo el rojo, el amarillo y el azul,
la gran blancura es melancólica como el crepúsculo en la nieve,
como cuando la madre de Blancanieves a la ventana se sentaba
anhelando también para sí el rojo y el negro.
El ansia de los colores es el de la sangre. Si tienes sed de belleza
cerrar debes los ojos y mirar en tu propio corazón.
Pero la belleza teme al día y a las miradas excesivas.
Pero la belleza no soporta el ruido ni los movimientos excesivos
no debes llevar tu corazón hasta los labios,
perturbar no debemos los nobles anillos de la soledad y del silencio,
¿se puede hallar algo más grande que un enigma sin resolver
y con extraños rasgos?
Taciturna seré toda mi vida,
una habladora es como el gárrulo arroyo que a sí mismo se traiciona,
un árbol solitario seré yo en la llanura,
los árboles del bosque perecen de ansia después de la tormenta,
debo estar sana de pies a cabeza y tener dorados rayos en la sangre,
debo ser inocente y pura como una llama de húmedos labios.

Edith Södergran
El ansia de los colores

Recogido en:
Virgen moderna: poesía completa.
Ed. Nido de Cuervos, Lima, 1993
Trad. Renato Sandoval Bacigalupo e Irma Síltanen


Variación I

Porque soy pálida amo los colores: rojo, amarillo, azul...
La sola palidez es melancólica como un atardecer de invierno.
Un rostro níveo anhela unos labios rojos y un pelo negro.
El ansia de los colores es el de la sangre.
Si tienes sed de belleza debes cerrar los ojos
y buscar en tu propio corazón.
Se prudente, la belleza teme al día y a las miradas excesivas.
La belleza no soporta el ruido y ama la quietud.
No debes llevar tu corazón hasta los labios,
nunca perturbes la alianza de soledad y silencio,
¿podemos encontrar algo más hermoso que un enigma
sin resolver y con extraños rasgos?
Mujer silenciosa seré toda mi vida,
no una locuaz vendedora de secretos.
Árbol solitario seré yo en la llanura,
los árboles del bosque perecen ansiosos de tormenta,
debo estar sana de pies a cabeza y tener dorados rayos en la sangre,
debo ser inocente y pura como una llama de labios húmedos.

Variación II

Vampira.


La esperanza del condenado a muerte I, 1974