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domingo, 6 de enero de 2019

Dentro de la caja no hay un cordero


Dentro de la caja no hay un cordero.
Dentro de la caja está 
el más bello poema jamás construido. 
Fue encontrado en una cueva 
en el desierto del Namib. 
Según los expertos, 
su autor llegó a la cúspide 
en el desarrollo del lenguaje, 
pues su simpleza, vivacidad, 
la carencia del ritmo y la belleza de sus metáforas,
constituyen la expresión más genuina del alma humana.
Aunque la lengua en la que fue construido 
aún no se ha identificado plenamente, 
los expertos creen que puede tratarse 
de un lenguaje ancestral hablado por hombres y pájaros.

Poesía mexicana
Ed. Elefanta, 2015


domingo, 8 de julio de 2018

Secreto


Como una rosa erguida viviendo en mi garganta,
la suavidad de las caricias de sus pétalos
iguala la quemazón de sus espinas arañando.
Me perfora por dentro.
Día a día se deshace el silencio
entre pinchazos y gemidos
minúsculas gotas rojas
brotan de hoyuelos de ternura.
Imposible explicar esa necesidad
de mantener la rosa viva
aunque ello signifique
un dolor que no deja de ser constante.

Irma Danielys
Secreto
Versión J.M. Montefogo

Fot. Dino Valls 
Noxa

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El fotógrafo ciego


Breve recopilación de la obra de Evgen Bavcar, filósofo de formación, pero aficionado a la fotografía a raíz de quedarse ciego (primero un ojo, después el otro). Esa primera afición derivó después hacia una carrera profesional.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Secretos


Sin embargo, nada aprovechará tanto como estar tranquilo y hablar muy poco con los demás y muchísimo consigo mismo. 
Existe un cierto encanto en la conversación que se insinúa y halaga y, como en la embriaguez y el amor, descubre los secretos.
Nadie silenciará lo que ha escuchado y nadie comunicará sólo cuanto ha escuchado. Quien no silencie el hecho tampoco silenciará al autor. 
Cada cual tiene alguien en quien confiar tanto cuanto a él se ha confiado; por más que modere su locuacidad y se contente con los oídos de uno solo, hará pública la noticia; así lo poco que era secreto, ahora será voz popular.

Ed. Gredos
Trad. Ismael Roca Meliá

Elle garde son secret, 1925, MoMA, Nueva York

lunes, 6 de junio de 2016

Reparto



Cuando se acabó, cuando repartimos lo de cada uno, me tocó quedarme conmigo y eso es algo que aún no he querido perdonarte.



sábado, 19 de marzo de 2016

Mnemosine Hospital


Mnemosine Hospital

El edificio, oculto tras los cipreses, se ubicaba al final de una calle peatonal, en la parte alta de la ciudad. Nada en el edificio recordaba a un hospital. El suelo de roble decapado y los tonos celestes en las paredes imprimían una sensación de agradable ligereza.
La Doctora Bueno tenía su consulta en la segunda planta. Sobre su mesa, como único adorno, una bola azul de cristal.
-Verá, señor… nuestro hospital tiene un protocolo estricto con respecto a las extirpaciones totales de recuerdos… nunca las realizamos en primera instancia, lleva tiempo y primero ensayamos otros acercamientos menos drásticos.
-Pero yo necesito olvidarme de Ella ya… no lo soporto más, estoy sufriendo mucho.
-Ya veo. Pero debo ceñirme al procedimiento habitual. Objetivos parciales. Digamos el último año, o el tono de la voz, o el olor de su pelo. Dígame qué es lo que más le duele.
-Las mentiras, lo que más me duele, son las mentiras. Hágame olvidar por lo menos eso.
La Doctora Bueno sonrió con dulzura.
-Claro que sí. Somos especialistas en la extirpación de mentiras, es un tratamiento ambulatorio que no necesita cirugía, le extenderé unas recetas y le daré las instrucciones del procedimiento por escrito. Y si todo va bien en unos meses la haremos desaparecer de su mente por completo.
Salí del despacho y atravesé la sala de espera, donde otros dolientes crónicos y agudos aguardaban a que les erradicaran, exterminaran, desinfectaran, eliminaran y arrancaran de su vida a su padre, al 29 de diciembre, las humillaciones del colegio, un accidente, una agresión, un remordimiento, o aquella vez que dijeron que no, que dijeron que sí, que no dijeron nada.
Anduve sin rumbo y llegué al mirador bajo el cual el río describe una amplia curva. Recordé el mito: En el Hades, las almas de los difuntos podían beber del río Lete, para olvidar sus vidas anteriores, o del río Mnemosine, para recordarlas.
Con el dossier de la Doctora Bueno en la mano, me incliné sobre la barandilla.

Relato recogido del Taller de Relatos Cortos de la Biblioteca Municipal de Tabaiba.
Autor/a: Idadora

Fot. Dino Valls

sábado, 27 de junio de 2015

Deje / dejo

Cuando los gusanos
hagan una cena fría con mi cuerpo
encontrarán un dejo de ti

Gabriel Ferrater


Fot: Arthur Tress

miércoles, 27 de mayo de 2015

Llorar sin cuerpo

Llorar sin cuerpo


Nevus de Dino Valls (2013) Óleo / Tabla 73 x 53 cm.
Llorar sin ganas de llorar,
llorar sin hambre,
sin nombre,
sin ojos
o sentimiento abierto,
sin lágrimas
ni coito,
sin gritos,
sin fuerza.
Llorar sin verbo,
sin hacer ruido,
llorar sin cuerpo o adjetivo,
llorar como se tiene que llorar,
hacia adentro,
por los pasillos vacíos de una mente abandonada.
Llorar por el daño
de ese alfiler invisible
que sostiene el aire
y recorre mis párpados viejos cuando camino
y los tiñe, sin pensar, del color vivo de la sangre
y del vicio.
Llorar sin llorar.
Llorar entre sábanas sucias y miles de libros y consejos, llorar cuando no tendría que llorar sino reírme de su boca sin dientes, de su cuerpo de hueso y alambre y esparto húmedo y maloliente,
de sus veinte dedos
que una noche bailaron sin poder seguir el compás de mi sueño
o el gusto por lo lento.
Reírme aunque no tenga labios,
lengua
o garganta,
reírme y hacer ruido
y, en esa ausencia de cuerpo,
reventarme las venas
rosas, anaranjadas
a punto de ver un ocaso
nuevo,
sin ojos ni aliento;
un ocaso que se repite ante una soledad que reconozco
como ese llanto de niño sin forma ni voz
que me persigue con cara de calabaza hueca o de pez muerto
y que no se parece a nadie
y que no es nombre, historia, tacto o quejido.

viernes, 24 de abril de 2015

Desintensificando (?)

Para quitar un poco de dramatismo y tragedia, que la hay, ni que... he pensado en poner un poco de placidez, no exenta de enigma.

Paul Delvaux
El retiro, 1973

miércoles, 14 de noviembre de 2007

La isla de los muertos


Arnold Böcklin
La isla de los muertos, 1880


LA LENTA MÁQUINA DEL DESAMOR...

La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,
las sábanas, los besos,
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo,
ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,
mi amor

Julio Cortázar


MANUAL PARA SALVAR EL ODIO

Cuando ella o él te dejen, no perdones,
niégate a comprenderlo.
Cultiva bien tu odio, nunca seas
generoso en palabras o en olvido.

Cuando ella o él te dejen, nunca digas
adiós, o qué vamos a hacerle.
Maldice cada letra de su nombre.
Y júrale odio eterno mirándole a los ojos.

Cuando ella o él te dejen, nunca creas
ni justificaciones ni promesas
y busca las palabras más hirientes
el insulto más infame que conozcas.

Cuando ella o él te dejen, nunca juegues
a ser Rick perdido en Casablanca.
Provoca llanto, dolor, remordimientos
y que el adiós te corte igual que una cuchilla.

Porque cuando ella o él te dejan, habrá alguien
tarde o temprano esperando en otra esquina
y volverán a gozar en otros brazos
y dirán "te amo". Y "ven, dámelo todo".

Y olvidarán. ¿Para qué, entonces,
mentir? Que ella o él se lleven
-aunque dure bien poco- nuestro odio
igual que una bandera. Para siempre.

Rodolfo Serrano, contraversión de "Advertencia" de Felipe Benítez Reyes