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domingo, 6 de enero de 2019

Dentro de la caja no hay un cordero


Dentro de la caja no hay un cordero.
Dentro de la caja está 
el más bello poema jamás construido. 
Fue encontrado en una cueva 
en el desierto del Namib. 
Según los expertos, 
su autor llegó a la cúspide 
en el desarrollo del lenguaje, 
pues su simpleza, vivacidad, 
la carencia del ritmo y la belleza de sus metáforas,
constituyen la expresión más genuina del alma humana.
Aunque la lengua en la que fue construido 
aún no se ha identificado plenamente, 
los expertos creen que puede tratarse 
de un lenguaje ancestral hablado por hombres y pájaros.

Poesía mexicana
Ed. Elefanta, 2015


viernes, 14 de diciembre de 2018

Una tregua


En general la soledad no me aterra. Y en pequeñas dosis hasta me distiende: las presencias que me son caras me fatigan el corazón. Me inquieto por un gesto, por un bostezo. Y para no ser inoportuna -o ridícula- debo callar mis aprensiones, reprimir mis impulsos. Pensar en ellos, de lejos, constituye una tregua que descansa.

Simone de Beauvoir
La mujer rota
Ed. Edhasa, 2001
Trad. Dolores Sierra

Fot. Laura Makabresku

jueves, 5 de abril de 2018

La cicatriz


La cicatriz

a veces tengo que callar,
como hice entonces,
sintiendo de repente
la incomunicación
igual que el aletazo de un murciélago
con su golpe de trapo,
y su asco parcelado sobre el rostro
donde el labio que calla 
va convirtiéndose en cicatriz.




viernes, 11 de agosto de 2017

No te dé miedo


Que lo que muere ame a lo que muere:
no te dé miedo acariciar la rosa.

Futuralgia
(Poesía reunida 1979-2000)
Ed. Calambur, 2011

viernes, 26 de mayo de 2017

Reflexionar o fluir


Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
esto es
situarse en el palco de los espectadores,
o estar en cada íntimo instante del milagro.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Leer, según Kafka


Pienso que solo deberíamos leer libros de los que muerden y pinchan. Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en la cara, ¿para qué leerlo? ¿Para que nos haga felices, como dices en tu carta? Por Dios, podríamos ser igual de felices sin libros, y si nos hicieran falta libros para ser felices, podríamos escribirlos nosotros mismos, llegado el caso. Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa, como la muerte de alguien a quien queríamos más que a nosotros mismos, libros que nos hagan sentirnos desterrados a los bosques más remotos, lejos de toda presencia humana, algo semejante al suicidio. un libro tiene que ser un hacha que abra un agujero en el mar helado de nuestro interior. Eso es lo que creo.

Carta de Franz Kafka a su amigo Oskar Pollak, 1904

jueves, 4 de febrero de 2016

Orden

Laura Makabresku

Algo había en mí mismo que no estaba en orden sino en franco desorden.

Hermann Hesse, Demian



Opening Titles
Michael Brook