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martes, 26 de enero de 2021

Richard Tuschman: Hopper Meditations




Fotografías de Richard Tuschman
Música de Bohren & der Club of Gore

Richard Tuschman:
"Hopper Meditations es una respuesta fotográfica personal a la obra del pintor estadounidense Edward Hopper. Siempre me ha encantado la forma en que las pinturas de Hopper, con una economía de medios, son capaces de abordar los misterios psicológicos y las complejidades de la condición humana. Colocando una o dos figuras en ambientes humildes e íntimos, creó escenas tranquilas que son psicológicamente convincentes con narrativas abiertas. Los estados emocionales de los personajes pueden parecer vacilar paradójicamente entre el ensueño y la alienación, o tal vez entre el anhelo y la resignación. La iluminación dramática aumenta los matices emocionales, pero cualquier interpretación final queda al espectador. Estas son todas las cualidades que espero impregnar en mis imágenes también. De otras maneras, mis fotos difieren de las pinturas de Hopper. El estado de ánimo general en mi trabajo es más sombrío, y la iluminación es menos dura que en Hopper. Estoy tratando de lograr un efecto tal vez más cercano a la iluminación de claroscuro de Rembrandt, otro pintor que admiro mucho. Me gustaría que la iluminación actuara como casi otro personaje, no sólo iluminando la forma de las figuras, sino también haciendo eco y evocando sus vidas internas. Me gusta pensar en mis imágenes como dramas para un pequeño escenario, con las figuras como actores en una obra de uno o dos personajes. Los personajes, por apariencia, están arraigados específicamente en el pasado, en algún lugar de mediados del siglo XX de Hopper. Para mí, esto aumenta el efecto onírico y escenificada de las escenas. Sin embargo, los temas que evocan —la soledad, la alienación, el anhelo— son atemporales y universales."

Richard Tuschman actualmente vive y trabaja en la ciudad de Nueva York.

Música: Bohren & Der Club of Gore
Constant Fear

Src: E ī h w a z

jueves, 7 de junio de 2018

Nadie sabe


Nadie sabe de la próxima vez, aunque haya habido una previa, ninguna anterior nos obliga a nada, ni nos condena en firme a las repeticiones, y quien fue ayer generoso y valiente puede resultar traicionero y huidizo mañana, quien fue cobarde y delator hace siglos puede ser hoy leal y entero, y acaso el futuro nos condiciona y obliga más que el pasado, lo por conocer que lo conocido, lo no probado que lo descontado, lo por venir que lo acontecido, lo posible que lo que ya se ha dado. Y a la vez, sin embargo, tampoco nada de lo que hubo se borra jamás del todo.

Javier Marías
Tu rostro mañana
Fiebre y Lanza
Ed. Alfaguara, 2002

Edward Hopper
Office in a Small City, 1953

domingo, 13 de noviembre de 2016

Sea lo que sea


… como decía Virginia Woolf, “a la gente le gusta sentir, sea lo que sea”. Nada teme más el ser humano que la anestesia afectiva. Prefiere con frecuencia el infierno al limbo. Sólo hay que leer las cartas que Mariana Alcofarado, la monja portuguesa, escribe a su burlador:  “Ámame siempre y haz padecer más a tu pobre Mariana.” Si hay muchas relaciones de pareja que duran, cociéndose a fuego lento o vivo en este infiernillo emocional es, casi siempre, porque se han convertido en un hábito, han establecido profundas relaciones de apego. 
La adicción a una droga es terrible, pero el síndrome de abstinencia es peor.

José Antonio Marina
La inteligencia fracasada
Ed. Anagrama, 2004

Imagen: Edward Hopper
Room in New York, 1932, Óleo

miércoles, 5 de agosto de 2015

Hopper Meditations

HOPPER MEDITATIONS

Hopper Meditations is a personal photographic response to the work of the American painter, Edward Hopper.

My images are created by digitally marrying dollhouse-size dioramas with live models. The sets I built, painted and photographed in my studio. A lot of the furniture is standard dollhouse furniture, but some I made myself. I then photographed the models against a plain backdrop, and lastly, made the digital composites in Photoshop.

When I began the series, my plan was to base each work on a specific Hopper painting, and this is the case in the earlier works in the series. As the series progressed, though, I felt more freedom to create my own compositions that were inspired by Hopper's style and vision, but not based on specific paintings.

I have always loved the way Hopper’s paintings, with an economy of means, are able to address the mysteries and complexities of the human condition. Placing one or two figures in humble, intimate settings, he created quiet scenes that are psychologically compelling with open-ended narratives. The characters’ emotional states can seem to waver paradoxically between reverie and alienation, or perhaps between longing and resignation. Dramatic lighting heightens the emotional overtones, but any final interpretation is left to the viewer. These are all qualities I hope to imbue in my images as well.

 In other ways, my pictures diverge from Hopper’s paintings. The general mood in my work is more somber, and the lighting is less harsh, than in Hopper’s. I am trying to achieve an effect perhaps closer to the chiaroscuro lighting of Rembrandt, another painter I greatly admire. I would like the lighting to act as almost another character, not only illuminating the form of the figures, but also echoing and evoking the their inner lives. I suppose I would like to marry the theatricality of Rembrandt with the humility of Hopper. In this way, I like to think of my images as dramas for a small stage, with the figures as actors in a one or two character play. The characters, by appearance, are rooted specifically in the past, somewhere in Hopper’s mid-twentieth century. For me, this augments the dreamlike, staged effect of the scenes. The themes they evoke, though—solitude, alienation, longing—are timeless and universal.

Richard Tuschman, January 2014









Fuente y más imágenes: Kopeikin Gallery

viernes, 17 de julio de 2015

Realidad virtual

En la entrada "Esos momentos ambiguos" cometí el error de atribuir a Edward Hopper una obra que en realidad era de Jack Vettriano. Una persona con más conocimientos que yo en la materia, con delicadeza y discreción, me lo ha hecho notar, salvándome de aquello de que lo peor no es equivocarse, sino permanecer en el error.

Al hilo de Hopper, sin embargo, voy a ilustrar esta entrada con unas tomas de la película "Shirley: Visiones de una realidad", dirigida por Gustav Deutsch en 2013, en la cual trece pinturas de Edward Hopper cobran vida para contarnos la historia de una mujer que vive una realidad que no acepta.











Help Me
Sonny Boy Williamson II

viernes, 17 de abril de 2009

Nudos



NUDO 8

Juan sufre
al pensar
que Juana cree que él la hace sufrir
porque (él) sufre
al pensar
que ella piensa que él la está haciendo sufrir
al hacerla sentirse culpable
de hacer sufrir
porque (ella) piensa
que él la hace sufrir
porque (él) sufre
al pensar que ella piensa que él la hace sufrir
por el hecho de que…

da capo sine fine

R. D. Laing
Nudos

Pint: Edward Hopper
Summer Evening


J. S. Bach, Aria da capo e fine
Variaciones Goldberg
Glenn Gould 1981 version

viernes, 21 de noviembre de 2008

La verdad



(...) Conocerse es errar, y el oráculo que dijo "Conócete" propuso un trabajo mayor que los de Hércules y un enigma más oscuro que el de la Esfinge. Desconocerse conscientemente es el camino. (...) Pero hay siempre algo que nos engaña, siempre algún análisis que nos embota, siempre la verdad, aunque sea falsa, está más allá de la otra esquina. Y es esto lo que cansa más que la vida, cuando la vida cansa.

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares

Pint. Edward Hopper
Mujer desnuda al sol, 1961

lunes, 3 de noviembre de 2008

Tengo frío




Dame cobijo
Una palabra
Mejor dos
Una señal
Una migaja
Algo
Por favor


BB King - Sheryl Crow
Need your love so bad

Pint: Edward Hopper
Room in New York


jueves, 24 de abril de 2008

Si me necesitas, llámame



–Adiós –dijo ella. Y me abrazó. Yo le devolví el abrazo–. Me alegro por anoche. Los caballos. La charla. Todo. Ayuda. No lo olvidaremos –y empezó a llorar.
–Escríbeme, ¿quieres? –dije yo–. Nunca pensé que fuera a pasarnos. En todos estos años. Nunca lo pensé. Ni un sola vez. No a nosotros.
–Te escribiré. Mucho. Las cartas más largas que hayas visto desde las que me enviabas en el secundario.
–Las estaré esperando.
Ella me miró largamente y me acarició la cara. Entonces me dio la espalda y se alejó por la pista rumbo al avión.
Ve, mi más querida, y que Dios esté contigo.
Ella abordó el avión y yo me mantuve en mi lugar hasta que se encendieron los motores y la nave empezó a carretear por la pista y despegó sobre la bahía y se convirtió en una mancha en el horizonte.
Volví a la casa, estacioné el coche y miré las huellas que habían dejado los caballos la noche anterior, los trozos de pasto arrancado y las marcas de herraduras y los montones de bosta aquí y allá. Entonces entré en la casa y, sin sacarme el abrigo siquiera, levanté el teléfono y marqué el número de Susan.

Raymond Carver

lunes, 11 de febrero de 2008

Sinestesias


Entras en mí por el oído y el sonido de tu voz me recuerda, de una manera mandona, sin remedio, todo lo que siento cuando mis manos se posan en tu cuerpo y lo exploran. 
Hablo contigo y me miro las manos, huérfanas de tu piel y, sin embargo, te huelo en ellas. 
Con tu voz al oído cierro los ojos y te veo. Puedo reproducir cada uno de tus gestos, la expresión exacta de tu rostro, el movimiento preciso de tu párpado al bajar. 
Te mando un beso y mi boca se inunda de tu sabor, de tus sabores.

Y tu voz se convierte en un pulso herido que ronda las cosas del otro lado.

Pint: Edward Hopper
Cine en Nueva York, 1939


sábado, 24 de noviembre de 2007

Invocación



Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma…
(...)
Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?
Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.

Luis Cernuda
Invocaciones
Soliloquio del Farero


domingo, 11 de noviembre de 2007

Esperar



Sabe esperar, aguarda que la marea fluya
-así en la costa un barco- sin que al partir te inquiete.
Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya;
porque la vida es larga y el arte es un juguete.
Y si la vida es corta
y no llega la mar a tu galera,
aguarda sin partir y siempre espera,
que el arte es largo y, además, no importa.

Antonio Machado

Pint: Edward Hopper 
Habitación de hotel, 1931
Colección Thyssen-Bornemisza