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viernes, 20 de septiembre de 2019

Barcelona


BARNANIT

Creo que por amarte
voy a amar tu geografía
-“una fea ciudad fabril”
la llamó su poeta, Joan Maragall-
la avenida que la atraviesa diagonalmente
como un río inacabable
las fachadas de los edificios llenos de humo
bajo los cuales
-palimpsestos-
se descubren dibujos antiguos
inscripciones romanas.

Creo que por amarte
voy a aprender la lengua nueva
esta lengua arcaica
donde otoño es femenino
-la tardor-
y el viento helado
tramonta la montaña.

Creo que por amarte
voy a balbucear los nombres
de tus antepasados
y cambiar un océano nervioso
y agitado –el Atlántico-
por un mar tan sereno
que parece muerto.

Creo que por amarte
intercambiaremos sílabas y palabras
como los fetiches de una religión
como las claves de un código secreto
y, feliz, por primera vez en la ciudad extraña
me dejaré guiar por sus pasajes
por sus arcos y volutas
como la viajera por la selva
en el medio del camino de nuestra vida.
Las ciudades sólo se conocen por amor
y las lenguas son todas amadas.

Cristina Peri Rossi

Fot. Barcelona desde La Arrabassada

lunes, 20 de mayo de 2019

Poco a poco



Dudaba mucho de poder adaptarse a otro país, a otra ciudad, pero Equis lo consoló diciéndole que los lugares eran como los pianos: había que acostumbrarse a tocarlos suavemente, ensayando unos pocos arpegios al principio, hasta que los lugares hicieran sentir sus mejores notas.

Cristina Peri Rossi
La nave de los locos

Fot: Swallow's Nest Castle 
Black Sea near Yalta in southern Ukraine
Built by a German noble in 1912

viernes, 3 de mayo de 2019

Los desarraigados


A menudo se ven, caminando por las calles de las grandes ciudades, a hombres y mujeres que flotan en el aire, en un tiempo y espacio suspendidos. Carecen de raíces en los pies y a veces hasta carecen de pies. No les brotan raíces de los cabellos ni suaves lianas atan su tronco a alguna clase de suelo. Son como algas impulsadas por las corrientes marinas y cuando se fijan a alguna superficie es por casualidad y dura sólo un momento. En seguida vuelven a flotar y hay cierta nostalgia en ello.

La ausencia de raíces les confiere un aire particular, impreciso; por eso resultan incómodos en todas partes y no se los invita a las fiestas ni a las casas, porque resultan sospechosos. Es cierto que en apariencia realizan los mismos actos que el resto de los seres humanos: comen, duermen, caminan y hasta mueren, pero quizás el observador atento podría descubrir que en su manera de comer, de dormir, caminar y morir, hay una leve y casi imperceptible diferencia. Comen hamburguesas Mac Donalds o emparedados de pollo Pokins, ya sea en Berlín, Barcelona o Montevideo. Y lo que es mucho peor todavía: encargan un menú estrafalario, compuesto por gazpacho, puchero y crema inglesa. Duermen por la noche, como todo el mundo, pero cuando despiertan en la oscuridad de una miserable habitación de hotel tienen un momento de incertidumbre: no recuerdan dónde están, ni qué día es, ni el nombre de la ciudad en que viven.

Carecer de raíces otorga a sus miradas un rasgo característico: una tonalidad celeste y acuosa, huidiza, la de alguien que en lugar de sustentarse firmemente en raíces adheridas al pasado y al territorio, flota en un espacio vago e impreciso.

Aunque algunos al nacer poseían unos filamentos nudosos que sin duda con el tiempo se convertirían en sólidas raíces, por alguna razón u otra las perdieron, les fueron sustraídas o amputadas, y este desgraciado hecho los convierte en una especie de apestados. Pero en lugar de suscitar la conmiseración ajena, suelen despertar animadversión: se sospecha que son culpables de alguna oscura falta, el despojo (si lo hubo, porque podría tratarse de una carencia de nacimiento) los vuelve culpables.

Una vez que se han perdido, las raíces son irrecuperables. En vano el desarraigado permanece varias horas parado en una esquina, junto a un árbol, contemplando de soslayo esos largos apéndices que unen la planta con la tierra: las raíces no son contagiosas ni se adhieren a un cuerpo extraño. Otros piensan que permaneciendo mucho tiempo en la misma ciudad o país es posible que alguna vez le sean concedidas unas raíces postizas, unas raíces de plástico, por ejemplo, pero ninguna ciudad es tan generosa.

Sin embargo, hay desarraigados optimistas. Son los que procuran ver el lado bueno de las cosas y afirman que carecer de raíces proporciona gran libertad de movimientos, evita las dependencias incómodas y favorece los desplazamientos. En medio de su discurso, sopla un viento fuerte y desaparecen, tragados por el aire.

Cristina Peri Rossi
Los desarraigados
en La ciudad de Luzbel, 1992

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Lo imprescindible


LO IMPRESCINDIBLE

Uno aprende que lo imprescindible
no eran los libros
no eran los discos
no eran los gatos
no eran los paraísos en flor
derramándose en las aceras
ni siquiera la luna grande -blanca-
en las ventanas
no era el mar arribando
su rumia rompedora en el malecón
ni los amigos que ya no se ven
ni las calles de la infancia
ni aquel bar donde hacíamos el amor con la mirada.

Lo imprescindible era otra cosa.

Colección visor de Poesía, 2003


sábado, 26 de mayo de 2018

Segunda vez


SEGUNDA VEZ

En el acto ingenuo
de tropezar dos veces
con la misma piedra
algunos perciben
tozudez.
Yo me limito a comprobar
la persistencia de las piedras,
el hecho insólito 
de que permanezcan en el mismo lugar
después de haber herido a alguien. 


jueves, 25 de enero de 2018

Despedida


(...)
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.

de Babel Bárbara
Ed. Lumen, 1991

Fot, Peter Rose Pulham, 1930

domingo, 12 de noviembre de 2017

Tenía un disfraz


Tenía un disfraz de frase bonita.
- Mujer - le dije -, quiero conocer el contenido.
Pero ninguna de las palabras con que ella se había vestido
estaba en el diccionario.



viernes, 4 de agosto de 2017

Poesía


La poesía es una forma de experiencia vicaria, de conocimiento emocional, de expresión y de comunicación que tiene además, algo imprescindible: belleza. Pero estas características también son de la prosa; la diferencia está en que la poesía prescinde de todo accesorio, tiene una gran capacidad de síntesis. Su eficacia consiste en su brevedad, en el golpe emocional, y también en la sutileza de los estados de ánimo que la inspiran y que refleja, como un espejo.

Sin embargo, la poesía no es sólo el verso, es una capacidad de trascender lo real, de suspender las coordenadas del tiempo y del espacio, por tanto, una experiencia íntima, muy difícil de compartir. Cuando Bécquer le dice a la mujer que ama "poesía eres tú", establece que la poesía es proyección. Si no tengo el don de la poesía (no necesariamente del verso) tendré una existencia prosaica. Es indispensable sólo para aquéllos que quieren trascender la realidad. Está completamente demostrado que se puede vivir sin ella; la riqueza que proporciona es sensible, no material. Hay poemas sin poesía y poéticos paseos por un lago.

Cristina Peri Rossi

Acuarela Kate Havekost

jueves, 6 de julio de 2017

La necesidad de la lectura


Me llaman de una editorial
y me piden que escriba
cinco folios sobre la necesidad de la lectura

No pagan muy bien
¿quién podría pagar bien por un tema así?
pero de todos modos
necesito el dinero

así que enciendo el ordenador y me pongo a pensar
sobre la necesidad de la lectura
pero no se me ocurre nada

es algo que seguramente sabía cuando era joven
y leía sin parar
leía en la Biblioteca Nacional
y en las bibliotecas públicas

leía en las cafeterías
y en la consulta del dentista

leía en el autobús y en el metro

siempre andaba mirando libros

y me pasaba las tardes en las librerías de usados
hasta quedarme sin un duro en el bolsillo

tenía que volver a pie a casa

por haberme comprado un Saroyan o una Virginia Woolf

Entonces los libros parecían la cosa más importante de la vida

fundamental

y no tenía zapatos nuevos
pero no me faltaba un Faulkner o un Onetti
una Katherine Mansfield o una Juana de Ibarbourou


ahora la gente joven está en las discotecas
no en las bibliotecas

yo me hice una buena colección de libros
ocupaban toda la casa

había libros en todas partes
menos en el retrete

que es el lugar donde están los libros
de la gente que no lee

a veces tenía que seguirle durante mucho tiempo
las huellas a un libro que había salido en México
o en París

una larga pesquisa hasta conseguirlo

No todos valían la pena
es verdad
pero pocas veces me equivoqué
tuve mis Pavese mis Salinger mis Sartre mis Heidegger
mis Saroyan mis Michaux mis Camus mis Baudelaire
mis Neruda mis Vallejo mis Huidobro
para no hablar de los Cortázar o de los Borges

siempre andaba con papelitos en los bolsillos
con los libros que quería leer y no encontraba

por allí andaban los Pedro Salinas y los Ambrose Bierce
la infame turba de Dante

pero ahora no sabía decir para qué maldita cosa
servía haber leído todo eso

más que para saber que la vida es triste

cosa que hubiera podido saber sin necesidad de leerlos


Cuando habían pasado cinco horas yo todavía no había escrito
una sola línea
así que me puse a escribir este poema
Llamé a los de la editorial
y les dije creo que para lo único que sirve
la lectura
es para escribir poemas

no puedo decirles más que eso

entonces me dijeron que un poema no servía,
que necesitaban otra cosa.



Playstation
Ed. Visor, 2009

Doris Stocker, 1910

domingo, 18 de junio de 2017

La mano y el guante


Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda
enamorada de ese guante
que vive en la derecha.

Julio Cortázar y Cris (Cristina Peri Rossi)
Ed. Cálamo, 2014

jueves, 15 de junio de 2017

Oración


Líbranos, Señor,
de encontrarnos,
años después,
con nuestros grandes amores.

Oración
Inmovilidad de los barcos, 1997

jueves, 25 de mayo de 2017

Segunda vez


En el acto ingenuo
de tropezar dos veces
con la misma piedra
algunos perciben
tozudez
Yo me limito a comprobar
la persistencia de las piedras
el hecho insólito 
de que permanezcan en el mismo lugar
después de haber herido a alguien. 

Segunda vez


martes, 23 de mayo de 2017

Escorado



Mirándola dormir
dejé que el barco se inclinara
lentamente hacia un costado
precisamente el costado
sobre el que ella dormía
apoyando apenas la mejilla izquierda
el ojo azul
la pena negra de los sueños
y por verla dormir
me olvidé de maniobrar
pensando en las palabras de un poema
que todavía no se ha escrito
y por ello
era el mejor de todos los poemas
tan sereno
tan sutil como su piel de mujer casi dormida
casi despierta,
tan perfecto como su presencia inaccesible
sobre la cama,
proximidad engañosa de contemplarla
como si realmente pudiera poseerla
allá en una zona transparente
donde no llegan las sílabas orando
ni el clamor de las miradas
que quieren acercarse
en la falsa hipócrita intimidad de los sueños.

Escorado

Lady of the Sea,1906

domingo, 21 de mayo de 2017

Lugares


Dudaba mucho de poder adaptarse a otro país, a otra ciudad, pero Equis lo consoló diciéndole que los lugares eran como los pianos: había que acostumbrarse a tocarlos suavemente, ensayando unos pocos arpegios al principio, hasta que los lugares hicieran sentir sus mejores notas.

Cristina Peri Rossi
La nave de los locos

miércoles, 17 de mayo de 2017

Inicio


Y ahora se inicia
la pequeña vida
del sobreviviente de la catástrofe del amor:
hola, perros pequeños,
hola, vagabundos,
hola, autobuses y transeúntes.
Soy una niña de pecho
acabo de nacer
del terrible parto del amor.
Ya no amo.
Ahora puedo ejercer en el mundo
inscribirme en él
soy una pieza más del engranaje.
Ya no estoy loca.

domingo, 26 de marzo de 2017

martes, 13 de diciembre de 2016

Leyendo a Freud


Leyendo a S. Freud

Leo en un viejo ensayo de Freud:
"La vida siempre provoca malestar".
¿De modo que esta desazón,
estas ganas de huir a ningún lado,
este aburrimiento de la gente,
y aun de las cosas amadas,
este malhumor matinal,
eran, a fin de cuentas, la vida?

Poesía reunida
Ed. Lumen, 2005

lunes, 21 de noviembre de 2016

Leyendo a Freud


Leyendo a S. Freud

Leo en un viejo ensayo de Freud:
"La vida siempre provoca malestar".
¿De modo que esta desazón
estas ganas de huir a ningún lado
este aburrimiento de la gente
y aun de las cosas amadas
este malhumor matinal

eran, a fin de cuentas, la vida?

Poesía reunida
Ed. Lumen, 2005

lunes, 22 de junio de 2015

Naufragio

En la maravillosa playa de la fotografía de la entrada anterior, si se mira bien, o se amplía la fotografía, podemos distinguir lo que son los restos de un naufragio. Eso me ha llevado a recordar un poema de Cristina Peri Rossi:

Escoriación

Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.
Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,
donde la sal duele, y arde el yodo,
que corre todo a lo largo del buque,
que deja pasar la espuma,
que tiene un ojo triste en el centro.
En la actividad de navegar,
como en el ejercicio del amor,
ningún marino, ningún capitán,
ningún armador, ningún amante,
han podido evitar esa suerte de heridas,
escoriaciones profundas, que tienen el largo del cuerpo
y la profundidad del mar,
cuya cicatriz no desaparece nunca,
y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,
de otras travesías. Por el número de escoriaciones
del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;
por las escoriaciones de nuestra piel,
cuántas veces hemos amado.

Cristina Peri Rossi
 Descripción de un naufragio

domingo, 17 de noviembre de 2013

Noray


y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.

Cristina Peri Rosi
Babel Bárbara