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miércoles, 30 de enero de 2019

´Poesía



Y la poesía sería el vértigo del amor. Vértigo que va en busca de lo que sin ser todavía, le enamora, en busca del número, peso y medida de lo que aparece indeterminado, indefinido. La poesía anhela y necesita de la claridad y la precisión. Una poesía que se contente con la vaguedad del ensueño, sería (Valery tiene entera razón) un contrasentido.
Poesía es reintegración, reconciliación, abrazo que cierra en unidad al ser humano con el ensueño de donde saliera, borrando las distancias.
¿No será posible que algún día afortunado la poesía recoja todo lo que la filosofía sabe, todo lo que aprendió en su alejamiento y en su duda, para fijar lucidamente y para todos su sueño?

María Zambrano
Filosofía y poesía
Ed. La isla de Siltolá

lunes, 5 de noviembre de 2018

Identidad


Nadie me conoció bajo la máscara de la identidad ni supo nunca que era una máscara, porque nadie sabía que en este mundo hay enmascarados. Nadie supuso que junto a mí estuviera otro que, al fin, era yo. Siempre me juzgaron idéntico a mí.
Vivimos todos lejanos y anónimos; y disfrazados sufrimos, desconocidos. Para unos está distancia entre un ser y ellos mismos jamás se revela; para otros resulta de cuando en cuando iluminada, con horror o dolor, por un relámpago sin límites; para algunos ésta es la penosa constancia y cotidianidad de la vida.
Saber bien que quienes somos no nos atañe, que lo que pensamos o sentimos es siempre una traducción [...], saber todo eso a cada minuto, sentir todo eso en cada sentimiento, ¿No será ser extranjero en la propia alma, exiliado en las propias sensaciones?

Fernando Pessoa
Bernardo Soares
Poesía
Ed Alianza, 2016
Trad. José Antonio Llardent


domingo, 13 de mayo de 2018

Árbol


Caminas por el desierto. Escuchas un pájaro que canta. Por más que sea increíble el revoloteo de un pájaro en el desierto, tú, sin embargo, estás obligado a hacerle un árbol. Eso es el poema.

jueves, 5 de abril de 2018

Artista


Recibir el mundo estéticamente, o poéticamente, es ser artista. Artista es aquel que sabe ensanchar la mirada y sabe escuchar, es aquel que sabe crear ese espacio interior en el que la realidad -la propia y la del mundo- acude en estado naciente, pues la realidad siempre está aconteciendo. Artista es aquel que asiste al surgimiento perpetuo de las cosas y, a veces, logra mostrarlo. Artista es aquel que, en breves momentos, se desposee y, perdiéndose en la danza de lo viviente, intuye la inmortalidad del universo.

Chantal Maillard
La razón estética
Ed. Galaxia Gutenberg

sábado, 10 de marzo de 2018

Noche de la buena soledad


Noche de la buena soledad
Escucha, es el pájaro más lejano del mundo el que canta,
La noche fluye unificada, expandida.
Los geranios,
Y la rama más alborotada de la estación, oyen la luna.

La escalera delante del edificio,
La puerta sosteniendo con la mano una linterna
Y en el fresco derroche de la brisa,
Escucha: el sendero llama a tus pasos desde lejos.
Tus ojos apenas son el ornato de las tinieblas.

Sacude pues los párpados, ponte los zapatos y ven.
Ven al lugar donde el plumón de la luna despierta tus dedos,
Donde el tiempo se sentará sobre la tierra dura, junto a ti,
Y absorberá los salmos nocturnos de tu cuerpo como fragmentos de un canto.

Allí hay un místico que te dirá:
Lo mejor es alcanzar una mirada impregnada todavía del súbito
Acontecer del amor.

Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2010.
Traducción: Clara Janés

domingo, 3 de diciembre de 2017

Deducción


DEDUCCIÓN

No acabarán el amor,
ni la riña,
ni la distancia.
Pensado,
probado,
verificado.
Levanto solemne
el verso de mil dedos-estrofas.
Juro, amo,
fiel y seguro.

Versión de Lila Guerrero

Fot. Anónima del autor

viernes, 10 de noviembre de 2017

martes, 31 de octubre de 2017

La poesía


La poesía es la unidad deseada, a la que se aspira mediante los conflictos de las palabras, y también de los males. Cuanto más duros son los obstáculos por afrontar, más dulce es la meta.
Poesía es salir de la vida corriente, es quitarse la ropa de todos los días, sucia y arrugada, para ponerse ropa de festivo: nueva o como nueva, de colores vivos o claros, de un negro bien negro, un blanco bien blanco. Los colores adquieren entonces todo su significado, que no puede expresarse en palabras, ni tan siquiera en ideas, solo en sentimientos profundos, como si el gran Ser maternal manifestase tierna y poderosamente su presidencia.
Así pues, voy a quitarme por un momento mis vestiduras de todos los días -que son grises- para ponerme las de los domingos, que también son grises pero con un poco de blanco o de azul. Voy a intentar hacer de esta una hora alegre, una hora con los poetas.

Adrienne Monnier
Rue de l'Odéon
Gallo Nero
Trad. Julia Osuna

Fot. Adrienne Monnier
frente a su librería La Maison des Amis des Livres, Paris

viernes, 9 de junio de 2017

Habla más suave


Habla más suave: eres mayor que aquel
que fuiste tanto tiempo; eres mayor
que tú mismo y sigues sin saber
qué es la ausencia, el oro, la poesía.

El agua sucia anegó la calle; una tormenta breve
sacudió esta ciudad plana, adormecida.
Cada tormenta es un adiós, cientos de fotógrafos
parecen sobrevolarnos, inmortalizar con flash
segundos de miedo y pánico.

Sabes qué es el duelo, la desesperación
violenta que ahoga el ritmo cardiaco y el futuro.
Entre extraños llorabas, en un moderno almacén
donde el dinero, ágil, sin cesar, circulaba.

Has visto Venecia, y Siena, y en los lienzos, en la calle,
jovencísimas, tristes Madonnas que ansiaban ser
muchachas normales y bailar en carnaval.

Has visto incluso pequeñas urbes, nada bonitas,
gente vieja extenuada por el sufrimiento y el tiempo.
Ojos de santos morenos brillando en iconos
medievales, ojos ardientes de bestias salvajes.

Entre los dedos cogías guijarros de la playa La Galere,
y de pronto sentías por ellos una inmensa ternura,
por ellos y por el pino frágil, por todos los que allí
estuvieron contigo y por el mar,
que aunque potente, es tan solitario.

Una ternura inmensa, como si fuésemos huérfanos
de la misma casa, para siempre apartados los unos de los otros,
condenados a breves momentos de visitas
en las frías cárceles de la actualidad.

Habla más suave: ya no eres joven,
el éxtasis ha de pactar con semanas de ayuno,
has de elegir y abandonar, dar largas

y hablar extensamente con embajadores de secos países
y labios cuarteados, has de esperar,
escribir cartas, leer libros de quinientas páginas.
Habla más suave. No abandones la poesía.

Habla más suave
Versión de Elzbieta Bortkiewicz

domingo, 7 de mayo de 2017

Ligero



-Ligero' (como "liviano", aunque en inglés, light es también "luz") es como llamaría aquello que se suele buscar con la poesía. Como la liviandad del tocar. Es esa cualidad en apariencia sin esfuerzo alguno, aérea, la que esperamos de un poema lírico y raramente conseguimos.

Charles Simic
Conversaciones con Michael Hulse

viernes, 28 de octubre de 2016

lunes, 5 de septiembre de 2016

Donde y cuando quiere


La poesía es impersonal, sopla donde y cuando quiere al igual que el viento, no pertenece al nombre que hay escrito a su pie. Nace en ocasiones de la mano como algunas figuras trazadas distraídamente sobre el papel, que al final resultan encantadoras, o como algunos gestos, mediante los cuales una persona manifiesta, sin darse cuenta, una gracia que no sabe que tiene y que tal vez nunca volverá a tener.

Claudio MagrisEl Danubio
Ed. Anagrama, 2006
Trad. Joaquín Jordá

miércoles, 11 de mayo de 2016

Has de hacerle un árbol


Caminas por el desierto. Escuchas un pájaro que canta. Por más que sea increíble que un pájaro ondee en el desierto, tú, sin embargo, estás obligado a hacerle un árbol. Eso es el poema.

Kikí Dimulá

Fot: Retrato de Kikí Dimulá, sin datos.

viernes, 6 de mayo de 2016

Romper a hablar


Para mí la poesía fue sustitución de la danza y fruto del ritmo del cuerpo, del ritmo de los pasos. Esto lo tuve claro desde los 18 años. Mucho después encontré en unas palabras de María Zambrano la confirmación de mis intuiciones: "[El corazón] está a punto de romper a hablar."

Clara Janés

lunes, 2 de mayo de 2016

El naufragio como salvación



Un día, en la época de los generales, la muchacha desapareció para siempre. Una vez más la poesía dice la ausencia, algo o alguién que ya no está. Poca cosa, una poesía, un cartelito puesto sobre un sitio vacío. Un poeta lo sabe y no le da demasiado crédito, pero le da aún menos al mundo que lo celebra o lo ignora.(-) No está mal llenar folios bajo las máscaras que se ríen burlonas y entre la indiferencia de la gente que está sentada en torno: Ese bondadoso desinterés corrige el delirio de omnipotencia latente en la escritura que pretende ordenar el mundo con algunos trozos de papel y pontificar sobre la vida y la muerte. Así la pluma se sumerge, se quiera o no, en una tinta desleída con humildad e ironía. El café es un lugar de la escritura. Se está a solas, con papel y pluma y todo lo más dos o tres libros, aferrado a la mesa como un náufrago batido por las olas. pocos centímetros de madera separan al marinero del abismo que puede tragárselo, basta una pequeña vía de agua y las aguas negras irrumpen calamitosas, se te llevan abajo. La pluma es una lanza que hiere y sana; traspasa la madera fluctuante y la pone a merced de las olas, pero también la recompone y le devuelve de nuevo la capacidad de navegar y mantener el rumbo.

Agarrarse a la madera, sin miedo, porque el naufragio puede ser también la salvación. ¿Cómo dice la vieja historia? El miedo llama a la puerta, la fe la va a abrir; fuera no hay nadie.¿Pero quién enseña a abrir? Desde hace tiempo no se hace otra cosa que cerrar puertas, es un verdadero tic; durante un momento se le da un suspiro de alivio, luego el ansia vuelve a aferrarse al corazón y uno quisiera atrancarlo todo, incluso las ventanas, sin darse cuenta de que de ese modo falta el aire y la migraña, en ese ahogo, martillea cada vez más las sienes, poco a poco se acaba por oír sólo el ruido del propio dolor de cabeza.

Claudio Magris  Microcosmos
Ed. Anagrama
Traducción: José Ángel González Sainz

Fot. Alberto Bevilacqua
Claudio Magris en El Antico Caffè San Marco, Trieste, Marzo 2009

jueves, 7 de abril de 2016

Mis versos


Mis versos, escritos tan temprano
que no sabía aún que era poeta,
inquietos como gotas de una fuente,
como chispas de un cometa,

lanzados como ágiles diablillos al asalto
del santuario donde todo es sueño e incienso,
mis versos de juventud y de muerte
-¡mis versos, que nadie lee!-,

en el polvo de los estantes dispersos
-¡que ninguna mano toca!-,
como vinos preciosos, mis versos
también tendrán su hora.

Marina Tsvetáyeva
Mis versos, escritos tan temprano…
Versión de Severo Sarduy

Fot. anónima de Marina Tsvetáyeva

viernes, 22 de enero de 2016

Saba por Magris


La familiaridad con todas las linfas vitales y corporales, con el fango con el que está amasada la vida y con el que los niños no temen embadurnarse en sus juegos, es algo propio del poeta que ha expresado sin rémoras la antigua ansia, el deseo más acá y más allá del bien y del mal. Saba es el animal que desconoce los pudores y los arrepentimientos del que él mismo habla en una gran poesía de la vejez, la rapaz que se lanza sobre la presa, con una avidez en la que se mezclan ternura, amor, anhelo, brutal voluntad de poder, y la devora sin distinguir el beso del mordisco. Su poesía es grande, de una intensidad y una plenitud rarísima en la lírica del siglo XX, por su tersa y despiadada transparencia que deja traslucir íntegramente el oscuro fondo de la vida y de sus pulsiones, su gracia y su indomable crueldad.

Claudio Magris,  El jardín, relato incluido en  Microcosmos
Ed. Anagrama, 2006,
Trad. J. A. González Sainz.

Fot. Retrato de Umberto Saba, anónimo

martes, 19 de enero de 2016

Poesía, no


Me preguntan, a veces: “¿Es necesario que un periodista lea poesía?”. Siempre digo que sí, expongo mis razones. Pero ahora me arrepiento. No. Leer poesía no es necesario. Para nadie. De hecho, leer poesía puede hacer que uno tenga una vida mucho peor de la que tendría si no la leyera. Conocen el poema de Kavafis: “No hallarás otra tierra ni otro mar. / La ciudad irá en ti siempre (...) Otra no busques —no la hay (...) / La vida que aquí perdiste / la has destruido en toda la tierra”. ¿Qué es eso sino daño intencional, deliberado? Mi padre me lo leyó cuando ni él ni yo sabíamos quién era el tal Kavafis. Pero entendí el concepto. Y desde entonces no he dejado de vivir bajo el horrible influjo de esa lucidez espantosa: no hay escape, allí donde vayamos nos persigue todo lo que somos. Una vez traté: me fui lejos para arrancarme del cuerpo aquella cosa. Y no hubo alivio: no hubo otra ciudad más que la maldita ciudad interior por la que me arrastraba babeando como un feto sin cáscara. Leer poesía no es necesario. Si uno puede vivir sin preguntarse “¿todo esto para qué?”, mejor seguir así, confortablemente adormecido. El poeta chileno Matías Rivas acaba de publicar Tragedias oportunas. Los poemas del libro hablan de sexo, de amor, de hastío, de la tele, de los hijos. De sexo cansado, de amor cansado, del hastío de la tele y de los hijos. Son el registro de un ojo insomne, lúcido, impiadoso: “La orilla café de la taza no sale con agua caliente. / El borde tiene grabados mis labios, lo que te molesta. / No sé si será posible sacar la mancha con recriminaciones. / Lo cierto es que gotea bajo el colchón toda la noche. / Las frazadas y el cansancio tienen olor a sospecha”. Cuando me preguntan por qué leo poesía digo que sirve, por ejemplo, para aprender economía de recursos. Si yo fuera menos mentirosa diría que leo poesía para que me haga daño: para que me despierte.

Leila Guerriero, Poesía, no.
Crónica para "El País"


viernes, 8 de enero de 2016

Objeto de deseo

Alejandra Pizarnik, Poesía completa, Lumen

Este jueves llega a las librerías españolas la obra poética completa de una de las escritoras más emblemáticas de la segunda mitad del siglo XX: la controvertida, polémica y malograda Alejandra Pizarnik.

Alejandra Pizarnik es una figura de culto de las letras hispanas y una autora que se internó por infiernos raramente visitados por la literatura española. Su poesía se caracteriza por un hondo intimismo y una severa sensualidad o, en palabras de Octavio Paz, la obra de Pizarnik lleva a cabo una «cristalización verbal por amalgama de insomnio pasional y lucidez meridiana en una disolución de realidad sometida a las más altas temperaturas».

Esta edición, a cargo de Ana Becciu, incluye los libros de poemas editados en vida de la autora y los poemas inéditos compilados a partir de manuscritos.