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sábado, 2 de septiembre de 2017

Cartas a Milena


De esto no cabe ninguna duda, Milena:
Es posible que la actual situación no sea la más deseable, que acaso pueda soportar más felicidad, más seguridad y abundancia -lo cual no es seguro, sobre todo en Praga- pero considerándolo a un nivel medio, puede decirse que me encuentro muy bien, que me siento alegre y libre, que disfruto de un bienestar que no merezco, que casi me da miedo y que, de permanecer las condiciones actuales (si es que no surge un gran desastre), de seguir recibiendo diariamente una palabra tuya y de comprobar que no te atormentas demasiado, probablemente consiga curarme a medias. Deja de preocuparte, Milena. Jamás supe nada de física, excepto esto de la columna de fuego, que por cierto tampoco corresponde a esta ciencia, y menos aún entiendo de la balanza del mundo, ni ella de mí. (¿Qué importancia iba a dar una balanza tan enorme a mis cincuenta y cinco kilos, sin ropa? ¿Cómo habría de notarlos?).
Sin embargo aquí estoy, lo mismo que estaba en Viena, y tu mano está entre las mías hasta que tú quieras.

Franz Kafka
Cartas a Milena 
EDAF ediciones.
Trad. R. Kruger.

jueves, 24 de agosto de 2017

Cartas a Milena


No sólo te amo a ti. Es más lo que amo: amo la existencia que tú me otorgas.

Franz Kafka
Cartas a Milena
Ed. Alianza, 2010
Trad. Carmen Gauger

lunes, 7 de agosto de 2017

sábado, 3 de junio de 2017

Sueños


Martes.

Volví a soñar contigo esta mañana. Estábamos sentados, los dos juntos, y aunque tú me apartabas no de malos modos, sino amablemente, yo me sentía muy desdichado por mi propia culpa, porque te trataba como si no hablaras, como si no hubiera en ti una voz que me hablaba a mí precisamente. O tal vez no es que no la oyera, sino que no podía contestar. Y me iba más desconsolado aún que en el otro sueño.
Ahora recuerdo algo que leí alguna vez no sé dónde. Más o menos era asi: "Mi amada es una columna de fuego que se mueve por la tierra y que ahora me tiene aprisionado; pero no conduce a los que ha apresado, sino a aquellos que la ven".

Tu
(Ahora prescindo también del nombre, que cada vez se hace más breve, para acabar siendo solamente: Tu.). 

Franz Kafka
Cartas a Milena
Ed. Alianza, 2010
Trad. Carmen Gauger

Fot. Anónima
Franz Kafka y Milena Jesenska

sábado, 11 de junio de 2016

Las puertas


Muchas veces tengo la sensación de que nos encontramos los dos en una habitación con dos puertas, una frente a otra, y cada uno asiendo la manija de una puerta, y apenas uno de los dos oye hablar al otro, cierra su puerta y desaparece. Está claro que volverá a abrir la puerta, porque la habitación no puede abandonarse. Ojalá que no nos pareciéramos tanto, que uno de los dos se quedara quieto, aparentara no mirar al otro, se dedicara a ordenar la habitación sosegadamente, como si se tratara de una habitación como las demás; pero no. Se comporta exactamente lo mismo que el otro junto a su puerta, y a veces la hermosa habitación se queda vacía, porque cada uno a corrido a ocultarse detrás de su puerta.

Franz Kafka 
Cartas a Milena 
Ed. Alianza, 2010
Trad. Carmen Gauger

Fot. Shōji Ueda