jueves, 18 de junio de 2020

Una playa desnuda



Él coloca un pájaro sobre la mesa 
y cierra los postigos.

Se peina, sus cabellos en sus manos 
son más dulces que un pájaro.

Ella predice el porvenir. Y mi tarea es verificarlo.

El corazón herido, el alma dolorida, las manos lastimadas, 
los cabellos blancos, los prisioneros, 
el agua entera está sobre mí 
como una playa desnuda.

Paul Éluard
Répétitions, 1922

Continuaba mirando




Había en él algo de desarraigado, como si no perteneciera a ninguna ciudad, como si no tuviese una calle, una pared, una pulgada de terreno de los que se pudiese decir que eran su casa. Y era como si llevase constantemente consigo todo lo que sabía, del mismo modo que se lleva una bandera; con algo de cruel, de solitario, de altanero. «Como si atravesase una racha de mala suerte que esperaba que se acabase pronto, sin importarle un ápice la manera de salir de ella.» decían. Su rostro sombrío, impregnado de una calma desdeñosa, continuaba mirando…

William Faulkner
Luz de agosto
Ed. Alfaguara, 2010
Trad. Pedro Leucona

Fot. Sampsa Sarparanta
Time is long when waiting

miércoles, 17 de junio de 2020

El idiota


Dejado, abandonado de todos y de sí mismo, va el idiota. No se encamina hacia nada; la línea recta le es desconocida, y, pues que no va propiamente a ninguna parte, no tiene camino. Anda siempre dando vueltas; su moverse es un girar. Cuando quieto mueve casi imperceptiblemente la cabeza, lo hace en redondo también, y no en ese movimiento pendular de abajo arriba, en que cae la cabeza del hombre que no está haciendo nada, que alza la cabeza y la baja como atraído por una doble, contraria gravitación. El idiota debe obedecer sólo a una atracción que no se ejerce ni desde arriba ni desde abajo. Va rondando, bailando alrededor de algo, de un centro que, a veces, parece a punto de tocar, quedándose entonces inmovilizado, pasmado, con la cabeza más redonda que nunca, vuelta hacia el cielo, como si recibiera una lluvia que solamente a él le cae. (…)

Serían de dibujar estos pasos del idiota entre la multitud enlaberintada. Y esa su danza, que parece merodeo a un lado y a otro de los que caminan serios sabiendo muy bien adónde van y conociendo lo que les mueve. (…) Puesto que en el idiota, tan privado de dirección, sólo la sonrisa la tiene y se abre dirigida hacia algo, despertada, atraída como le sucede al viviente en ese instante privilegiado en que coinciden amor y libertad. Suele llamársele, claro, bobería, y, a veces, idiotez, pura idiotez. Ha de ser verdad.

El idiota
María Zambrano

domingo, 14 de junio de 2020

De los replanteos



De los replanteos

Y de los replanteos
y recontradicciones
y reconsentimiento sin o con sentimiento cansado
y de los repropósitos
y de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezables
y del revés y del derecho
y de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y
remembranzas y remembranas de pegajosísimos labios
y de lo insípido y lo sípido de lo remucho a lo repoco y
lo remenos
recansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes
de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductos
repletamente cansado de tanto retanteo y remasaje
y treta terca en tetas
y recomienzo erecto
y reconcubitedio
y reconcubicórneo sin remedio
y tara van en ansia de alta resonancia
y rato apenas nato ya árido tardo graso dromedario
y poro loco
y parco espasmo enano
y monstruo torvo sorbo del malogo y de lo pornodrástico
cansado hasta el estrabismo mismo de los huesos
de tanto error errante
y queja quena
y desatino tísico
y ufano urbano bípedo hidéfalo
escombro caminante
por vicio y sino y tipo y libido y oficio
recansadísimo
de tanta estanca remetáfora de la náusea
y de la revirgísima inocencia
y de los instintos perversitos
y de las ideitas reputitas
y de las ideonas reputonas
y de los reflujos y resacas de las resecas circunstancias
desde qué mares padres
y lunares mareas de resonancias huecas
y madres playas cálidas de hastío de alas calmas
sempiternísimamente archicansado
en todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo
o sensitivo tibio
o remeditativo o remetafísico y reartístico típico
y de los intimísimos remimos y recaricias de la lengua
y de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento
al engusanamiento
y al silencio.

Oliverio Girondo

Fot. Mario Giacomelli

domingo, 17 de mayo de 2020

La seguridad y el peligro

El nuevo mantra de los ayatollah de la salud pública es "la falsa sensación de seguridad".
Se refieren a esa sensación que nos puede invadir cuando salimos a la calle e incluso llegamos a cruzarnos con alguien y, sorprendidos, vemos que no pasa nada. Es más, al día siguiente, tampoco.



Nada dicen de la falsa sensación de peligro frente a una enfermedad que, si eres menor de 65 años, tienes menos probabilidades de morir por su causa que la media de "muertes accidentales" con la que convivimos cada día. Ya saben: hay tiestos en las terrazas que alguna vez caen justo en el momento en que pudiéramos estar debajo.

Sí, si tienes más de 65 años y tienes algunas patologías normales a esa edad, y mucho más si eres mayor de 80, preocúpate. Preocúpate de todos modos, añadiría.

Acerca del riesgo real que representa el COVID-19, una vez ya se tienen millones de casos para poder hacer un estudio estadístico con una muestra "suficiente" (como diría el entrañable Dr. Simón), David Spiegelhalter (estadístico especializado en la gestión de riesgos, profesor en Cambridge) ha publicado un interesante estudio: How much ‘normal’ risk does Covid represent? en la página del Winton Centre for Risk and Evidence Communication, University of Cambridge.

Da pena observar que los primeros en levantarse contra la política suicida del confinamiento y sus fases derivadas sean los Cayetanos y Cayetanas del barrio de Salamanca.

Mientras tanto, las colas para recoger bolsas con comida van creciendo y proliferando, la clase media de empleados y autónomos se va destruyendo y los jóvenes cada día tienen un porvenir laboral, con todo lo que ello implica en cuanto a realización personal y emancipación, más oscuro.

No olvidemos que esas colas, esa destrucción de clase media y ese oscuro porvenir se deben a la política de confinamiento y cierre de país que se ha seguido. Ya llegará el día en que tocará hacernos creer que ha sido por nuestro bien.

En las UCI están más anchos, eso sí.

domingo, 10 de mayo de 2020

Estudios

Mientras los expertos discuten hasta el infinito acerca de si para cambiar de fase de confinamiento hay que tener 1,5 o, por el contrario, 1,6 camas UCI disponibles para 10.000 habitantes, hay otros estudios que no se hacen y que, creo, serían clarificadores de cara a la etapa de vuelta a la actividad productiva, comercial, lúdica y todo lo demás.

Pasadas ya bastantes semanas de confinamiento, creo que sería muy práctico y útil un estudio que entiendo sería relativamente fácil de hacer.
Se trataría de estudiar al grupo "empleados de supermercado". Es un grupo amplio en número, variado en edad y que responde bastante fielmente al perfil de lo que sería la población activa, en general, de este país.
Este grupo de personas se ha pasado el confinamiento por el forro (no voluntariamente, todo hay que decirlo) y ha seguido llevando una actividad sustancialmente idéntica a la que llevaba antes de que esta plaga (¿mediática?) asolara este país. Y ha seguido haciendo sustancialmente lo mismo protegidos exclusivamente por unas sencillas medidas de seguridad (mascarillas y guantes) mientras seguían trabajando en lo que podría pensarse (según la propaganda oficial) que es uno de los peores escenarios posibles: un lugar interior con constante flujo de población en movimiento.
Pues bien... ¿Qué porcentaje ha contraído la enfermedad? ¿Qué características ha tenido la enfermedad en ellos? ¿Leve? ¿Moderada? ¿Grave? ¿Cuántos han fallecido? Y, por favor, que no se utilicen números absolutos, que son muy chillones, mejor porcentajes.
En el súper al que suelo ir, uno de tamaño medio, no he apreciado grandes cambios en el personal, las mismas personas de siempre en las cajas, las mismas caras conocidas de siempre y tampoco se han oído comentarios sobre si tal o cual había caído en combate. Tampoco es que me pase la vida en el súper, eso también es verdad. Por eso pienso que sería importante y revelador un estudio de esas características. 
No sé por qué, pero creo que a más de un experto y comunicador se le caería la cara de vergüenza después de haber sembrado el pánico de la manera que lo ha hecho.

domingo, 3 de mayo de 2020

Nudos


"Ciertas personas tienen indiscutiblemente una notable capacidad de tener a los demás bien atados con nudos.
Hay quienes destacan en hacer nudos y quienes destacan en dejarse enredar.
Con frecuencia, ni el que ata ni el atado saben cómo sucede esto o no tienen conciencia de que ya está sucediendo.
Impresiona constatar hasta qué punto les resulta difícil a las partes en juego ver lo que pasa.
No olvidemos que el hecho de no ver que existe un nudo forma parte del nudo".


NUDO 8

Juan sufre
al pensar
que Juana cree que él la hace sufrir
porque (él) sufre
al pensar
que (ella) piensa que (él) la está haciendo sufrir
al hacerla sentirse culpable
de hacer sufrir
porque (ella) piensa
que (él) la hace sufrir
porque (él) sufre
al pensar que (ella) piensa que (él) la hace sufrir
por el hecho de que…

da capo sine fine

R. D. Laing
Nudos, la trama de los sentimientos.
Ed. Marbot, 2008

Imagen: nudo gordiano