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viernes, 29 de junio de 2018

Límites


Tarde o temprano en la vida cada uno descubre que la felicidad perfecta es irrealizable, pero pocos son los que nos detenemos a considerar la antítesis: que la infelicidad perfecta es igual de inalcanzable. Los obstáculos que impiden la realización de estos dos estados extremos son de la misma naturaleza: derivan de nuestra condición humana, que se opone a todo lo infinito. Nuestro cada vez más insuficiente conocimiento del futuro se opone a ello: y esto se llama, en un caso, esperanza y en el otro caso, la incertidumbre del día siguiente. La certeza de la muerte se opone a ello: porque establece un límite en cada alegría, pero también en cada duelo.

Primo Levi
Si esto es un hombre
Ed. El Aleph, 2013
Trad. Pilar Gómez Bedate


Fot. Kurt Reichert
In licht und sonne

domingo, 26 de noviembre de 2017

Yacer en el fondo


Imaginemos ahora un hombre a quien, además de a sus personas amadas, se le quita la casa, las costumbres, las ropas, todo, literalmente todo lo que posee: será un hombre vacío, reducido al sufrimiento y la necesidad, falto de dignidad y de juicio, porque a quien lo ha perdido todo fácilmente le sucede perderse a sí mismo; hasta tal punto que se podrá decidir sin remordimiento su vida o su muerte prescindiendo de cualquier sentimiento de afinidad humana; en el caso más afortunado, apoyándose meramente en la valoración de su utilidad. Comprenderéis ahora el doble significado del término «Campo de aniquilación», y veréis claramente lo que queremos decir con esta frase: yacer en el fondo.

Primo Levi
Si esto es un hombre
Ed. El Aleph, 2013
Trad. Pilar Gómez Bedate

Fot. Alfred Eisenstaedt
Joseph Goebbels, en la Asamblea de la Liga de Naciones, Ginebra, Suiza, 1933.

lunes, 8 de agosto de 2016

Límites


Tarde o temprano en la vida cada uno descubre que la felicidad perfecta es irrealizable, pero pocos son los que nos detenemos a considerar la antítesis: que la infelicidad perfecta es igual de inalcanzable. Los obstáculos que impiden la realización de estos dos estados extremos son de la misma naturaleza: derivan de nuestra condición humana, que se opone a todo lo infinito. Nuestro cada vez más insuficiente conocimiento del futuro se opone a ello: y esto se llama, en un caso, esperanza y en el otro caso, la incertidumbre del día siguiente. La certeza de la muerte se opone a ello: porque establece un límite en cada alegría, pero también en cada duelo.

Ed. El Aleph, 2013
Trad. Pilar Gómez Bedate

lunes, 6 de junio de 2016

Afinidades improbables


No he abrazado a autores porque tuvieran ciertas virtudes o congenialidades; los he hallado por obra de la fortuna, y sus virtudes han aparecido entonces. El lector intermitente y errático, el lector que lee por curiosidad, impulso o vicio y no por profesión, suele toparse con este tipo de sorpresas felices e inexplicables. Por más que digan los psicosociólogos, en los contactos humanos no existen leyes: no hablo únicamente de la relación autor-lector, sino de todas. Como químico, siendo experto en las afinidades entre elementos, me siento un inútil ante las afinidades entre individuos. En este terreno, todo es verdaderamente posible; basta pensar en ciertos matrimonios improbables y duraderos, en ciertas amistades asimétricas y fecundas. No puedo evitar citar de nuevo a Rabelais (al que soy fiel desde hace cuarenta años sin que me parezca mínimamente a él y sin saber por qué): su Pantagruel, gigante, generoso, riquísimo, noble, sabio y valiente, encuentra por casualidad a Panurgo, flacucho, pobre, ladrón, cobarde, mentiroso, conocedor de todos los vicios; lo tendrá por compañero en todas sus aventuras y lo amará siempre. Evidentemente, se trata de las “razones del corazón” de las que hablaba Blaise Pascal, que respeto, que admiro, que me sorprende, pero entorno a las cuales he dado vueltas en vano, como en torno a determinadas cumbres inaccesibles de las Grigne.
Debo, además, constatar que mis amores más profundos y duraderos son justamente los menos justificados. (...) La novela de Roger Vergel constituye un caso aparte: creo que tiene un valor intrínseco, pero su importancia para mí deriva de razones privadas, cargadas de simbolismo, pues la leí el 18 de julio de 1945, día en que esperaba morir.

Primo Levi, Prefacio a La Búsqueda de las raíces
Ed. El Aleph
Trad. Miquel Izquierdo

viernes, 22 de enero de 2016

La (im)perfección de la (in)felicidad



Tarde o temprano en la vida cada uno descubre que la felicidad perfecta es irrealizable, pero pocos son los que nos detenemos a considerar la antítesis: que la infelicidad perfecta es igual de inalcanzable. Los obstáculos que impiden la realización de estos dos estados extremos son de la misma naturaleza: derivan de nuestra condición humana, que se opone a todo lo infinito. Nuestro cada vez más insuficiente conocimiento del futuro se opone a ello: y esto se llama, en un caso, esperanza y en el otro caso, la incertidumbre del día siguiente. La certeza de la muerte se opone a ello: porque establece un límite en cada alegría, pero también en cada duelo. Las inevitables preocupaciones materiales se oponen a ello: a medida que envenenan toda felicidad duradera, igualmente nos distraen asiduamente de nuestras desgracias y hacen que nuestra conciencia de ellas sea intermitente y por lo tanto, soportable.

Primo LeviSi esto es un hombre
Ed. El Aleph, 2013
Trad. Pilar Gómez Bedate