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jueves, 23 de julio de 2015

Ariadna

John William Waterhouse, Ariadna

(¿psico?)Análisis del mito del Minotauro, por Hefestosanima

Lo siguiente es una interpretación propia hecha desde el (poco) psicoanálisis lacaniano sobre el mito del Minotauro.

Hay muchas versiones del mito del Minotauro pero se tomará la siguiente:

Minos ambiciona ser Rey de Creta y pidió al dios Poseidón apoyo para suceder al rey Asterión frente a sus hermanos Radamantis y Sarpedón y ser reconocido como tal por los cretenses.

Poseidón le da a un hermoso toro blanco para que se lo sacrifique a cambio de hacerlo Rey. Sin embargo, al quedar Minos maravillado por las cualidades del hermoso toro blanco, lo ocultó entre su rebaño y sacrificó a otro toro en su lugar esperando que el dios del océano no se diera cuenta del cambio. Al saber esto Poseidón, se llenó de ira, y para vengarse, inspiró en Pasífae un deseo tan insólito como incontenible por el hermoso toro blanco que Minos guardó para sí.

Pasifae alivia su deseo con la ayuda de Dédalo, quien le construye una base con madera y piel de vaca.

De Pasifae nace el Minotauro. El Minotauro es hijo del deseo animal de su madre y producto de la ambición de su padre, de quien conserva su nombre. El Minotauro encarna el deseo, es salvaje, agresivo y se alimenta sólo de carne humana.

Dédalo le construye al Rey Minos un laberinto para encerrar al Minotauro. Posteriormente Minos lo encierra ahí pero logra escapar. Dejándole a la hija de Minos, Ariadna, la clave para poder salir del laberinto.

El Rey Minos decide entrar en guerra con Atenas y vence. Les obliga a ofrecer un tributo de doncellas y hombres para alimentar al Minotauro. Teseo, hijo de Egeo, héroe de Atenas, se ofrece como tributo para matar al Minotauro. Teseo es un hombre valiente, el cual habilitado por su padre, cuenta con astucia militar y fuerza igual a los dioses. Teseo representa un ideal. Ariadna se enamora de él y le dice la clave para salir del laberinto, usar un hilo que lo lleve de regreso a la entrada. El Minotauro es asesinado a golpes por Teseo. Logra escapar del laberinto y regresa a Atenas con Ariadna.

A partir de esta versión el análisis es el siguiente:

El rey Minos es un hombre Perverso. Posiblemente fijado en la oralidad nunca tiene suficiente poder ni suficientes riquezas.

Pasifae se deja llevar por la pasión inducida por Poseidón. Se entrega a su goce perverso que trasgrede las leyes de los hombres y la naturaleza, donde ve su sueño satisfecho.

El Minotauro es la encarnación del deseo inconsciente, es el goce perverso, es finalmente un animal que jamás es satisfecho y que devora a los hombres. Es el Ello.

Dédalo representa la instancia que regula al ello, El yo. Construye alrededor del goce un laberinto, que finalmente tiene una salida, pero no para el Minotauro. El laberinto es la represión y todos los mecanismos que sirven para ocultar al deseo inconsciente. Dédalo es capaz de construir para buscar una manera de satisfacer el deseo.

Teseo es el ideal del yo, el superyó que conjunta todas las características que la sociedad y la moral exigen de un individuo. El, parecido a los Dioses, un héroes es aquello a lo que aspiramos y que se enfrenta como un juez implacable al deseo inconsciente. Es la fuente del castigo, la muerte del Minotauro y, por lo tanto, de la culpa.

Desde este punto de vista, todas las personas tenemos un deseo inconsciente feroz que lo único que quiere es ser satisfecho. El placer pleno es muerte. El inconsciente es el lugar de la Pulsión de Muerte. La Pulsión de vida surge de la Pulsión de Muerte como la medicina extraída de un veneno. Es el laberinto que lo rodea. Es el Yo que con el superyó no deja que el deseo sea jamás satisfecho. Inserto en la Cultura entonces el hombre busca y busca satisfacer su deseo sin jamás poder lograrlo. Pero vive y construye a partir de él. Trascendiendo en todos los sentidos posibles. El deseo del inconsciente queda oculto para siempre para la conciencia.

Otra interpretación

El rey Minos ofrece a su hija Ariadna como premio por derrotar al Minotauro. Ella se enamora de Teseo y le da el hilo para que pueda escapar.

Interpretacion

Ariadna es objeto del goce perverso de su padre es decir, es un objeto de intercambio que habla de la riqueza de su padre. Un esposo digno es un tesoro más para el lustre del rey Minos. El Minotauro es el símbolo del padre a quien Teseo vence para separar a Ariadna del goce de su padre. Este es un ejemplo de la cura por medio del amor.

El hilo es un símbolo de acceso “sublimado” del interior del laberinto, el inconsciente, a la superficie. también puede representar el trabajo psicoanalitico.

Hefestosanima

Ariadne
Lisa Gerrard

Elysium



La etimología de la palabra griega Elysion es dudosa. Probablemente deriva de la evolución de la palabra que designaba al lugar o persona golpeado por el relámpago, el Enelysios (ἐνηλύσιον -enêlýsion-). También se ha sugerido que pueda derivar del término egipcio Iaru o Ialu, que significa las "cañas", con la referencia específica al cañaveral que formaba el paraíso egipcio, una tierra de abundancia donde los muertos descansaban para toda la eternidad.

Campos Elíseos (en griego antiguo: Ἠλύσια πεδία, Êlýsia Pedía -"campos" o "llanuras del lugar alcanzado por el rayo"-) es una de las denominaciones que recibe la sección paradisíaca del Inframundo (el Hades, los Infiernos o la Ultratumba); el lugar sagrado donde las "sombras" (almas inmortales) de los hombres virtuosos y los guerreros heroicos han de pasar la eternidad en una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos, por contraposición al Tártaro (donde los condenados sufrían eternos tormentos). Otra denominación en la mitología griega para la región de los Campos o Llanuras Eliseanas es la de islas Afortunadas o de los Bienaventurados.

Han sido a menudo identificados con el Cielo cristiano.

Son el marco donde se desarrollan los diálogos de los muertos, un género literario que gozó de gran desarrollo desde la Antigüedad (como Luciano en el siglo II d. C.) hasta el siglo XVIII.

Fot: Priscila Werneck


Elysium
Lisa Gerrard

viernes, 14 de noviembre de 2008

Proserpine



I will away, and on the highest top
Of snowy Etna, kindle two clear flames.
Night shall not hide her from my anxious search,
No moment will I rest, or sleep, or pause
Till she returns, until I clasp again
My only loved one, my lost Proserpine.

Mary Shelley, Proserpine

Pint: Gabriel Rossetti
Proserpine, 1874


Dido's Lament
Dido et Eneas, Henry Purcell
Rosa Zaragoza