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martes, 26 de marzo de 2019

Gansos salvajes


No tienes que ser bueno.
No tienes que andar de rodillas
cien millas a través del desierto, arrepintiéndote.
Solo tienes que dejar que el suave animal de tu cuerpo
ame lo que ama.

Háblame de la desesperación, tuya, y te contaré la mía.
Mientras tanto, el mundo continúa.
Mientras tanto, el sol y los pálidos guijarros de la lluvia
se están moviendo a través de los paisajes,
sobre las praderas y los árboles espesos,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto, los gansos salvajes, en lo alto del aire limpio y azul,
se dirigen a casa de nuevo.

Quienquiera que seas, no importa lo solitario que seas,
el mundo se ofrece a tu imaginación.
te llama como los gansos salvajes, ásperos e inquietos,
una y otra vez anunciando tu lugar
en la familia de las cosas.

Gansos salvajes
Trad. y ver. J. M. Montefogo

Fot. Mary Oliver raising a glass at her home, 
Pembroke Lodge, Richmond [1930s] 

jueves, 17 de enero de 2019

Trastero


Trastero

Cuando me mudaba de una casa a otra
había muchas cosas para las que no tenía espacio.
¿Qué podía hacer? Alquilé un trastero.
Y lo llené. Los años pasaron.
De vez en cuando iba allí y miraba,
sin que nada ocurriera, 
ni una sola punzada en el corazón.
Cuantos más años cumplía, las cosas que me importaban
eran cada vez menos, pero más importantes. 
Así que un día rompí el candado
y llamé al basurero. 
Se lo llevó todo.
Me sentí como el burrito 
al que finalmente le quitan la carga de encima. 
¡Cosas!
¡Quémalas, quémalas! 
¡Haz un hermoso fuego! 
¡Habrá más espacio en tu corazón para el amor,
para los árboles! 
Para los pájaros que nada poseen,
razón por la que pueden volar.

Mary Oliver
Fot. Ré Soupault

miércoles, 21 de junio de 2017

Oscuridad


Alguien a quien una vez amé me regaló
una caja llena de oscuridad.
Me llevó años comprender
que esto, también, era un regalo.