lunes, 10 de julio de 2017

Si supieses


Pero sin esa ignorancia, sin esa despreocupación, ¿cómo es posible vivir? Si supieses lo que va a ocurrir, si supieses todo lo que va a ocurrir a continuación —si supieses por adelantado las consecuencias de tus propias acciones—, estarías sentenciada. Serías una ruina. Serías como una piedra. Nunca comerías ni beberías ni reirías ni te levantarías por las mañanas. Nunca querrías a nadie, nunca más. No te atreverías.

Margaret Atwood
El asesino ciego

Fot. Veysel Kocakaya