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viernes, 30 de junio de 2017

No eres tú


No eres tú. Es cualquiera. A veces no quiero a nadie alrededor. Algunas tardes me tumbo en mi cama y la luz entra a través de las contraventanas y se refleja en el suelo y creo que nunca más querré salir de mi habitación.

Joan Didion
Run, River

Fot. Philomena Famulok
Beginning Of The Dark

Mús. Greg Haines
The Spin

jueves, 4 de agosto de 2016

Doble nudo

Philomena Famulok


Inmóvil,
en el centro de la calle,
bajo una lámpara,
como una estrella de cine
en un escenario,
al observar cómo la luz envejece
y el mundo gira más rápido bajo tus pies,
tomas aliento
y aprietas más fuerte
el doble nudo de tus zapatos.

Ignacio Goldaracena, Parálisis


Inward Oceans - A Road Inside

viernes, 5 de febrero de 2016

viernes, 7 de agosto de 2015

Credibilidad


“Me creo sus motivos…”

Me creo sus motivos,
igual que se olvidan las semanas
que disolvió la llovizna.
Con no mucha dulzura.

Seré el mismo que caminaba
los mismos territorios,
de puntillas y de la mano de ella.

Apenas un vestigio del fresco
de la tarde, de las gotas
blancas en el rostro con rubor.
Me creo todavía el placer que me da.

En su mundo dislocado
nada es igual, conozco bien el musgo
prendido en sus cabellos.


Luis Miguel Rabanal
Mortajas

Fot: Philomena Famulok

Recorder Concerto in D Major, Op. 10, No. 3, 
RV 428, "Il gardellino": II. Cantabile
Antonio Vivaldi

miércoles, 5 de agosto de 2015

Fornicio


“El fornicio”

Te besaré en la punta de las pestañas y en los pezones,
te turbulentamente besara,
mi vergonzosa, en esos muslos
de individua blanca, tacara esos pies
para otro vuelo más aire que ese aire
felino de tu fragancia, te dijera española
mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma
de la diáspora del Génesis… ¿Qué más
te dijera por dentro?
¿griega,
mi egipcia, romana
por el mármol?
¿fenicia,
cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir
con todos los pétalos abiertos,
tensa
la cítara de Dios, en la danza
del fornicio?

Te oyera aullar,
te fuera mordiendo hasta las últimas
amapolas, mi posesa, te todavía
enloqueciera allí, en el frescor
ciego, te nadara
en la inmensidad
insaciable de la lascivia,
riera
frenético el frenesí con tus dientes, me
arrebatara el opio de tu piel hasta lo ebúrneo
de otra pureza, oyera cantar las esferas
estallantes como Pitágoras,
te lamiera,
te olfateara como el león
a su leona,
para el sol,
fálicamente mía,
¡te amara!

Gonzalo Rojas

Fot: Philomena Famulok
Aus Der Nacht

Violin Concerto in E Major, 
RV 271 "L'amoroso": II. Cantabile
Antonio Vivaldi