Mostrando entradas con la etiqueta Regalo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Regalo. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de marzo de 2018

Sueños


Lo que al día le pido ya no es
que me cumpla los sueños, que me entregue
los deseos cumplidos de otros días,
porque al fin he aprendido que los sueños
son igual que las alas de un insecto
y al tocarlos el hombre se deshacen;
y es que un sueño al cumplirse es otra cosa
que no ayuda a volar.
Lo que al día le pido es ese sueño
que al rozarlo se parta en otros sueños
lo mismo que una bola de mercurio,
y que brille muy lejos de mis manos.
Lo que al día le pido empieza a ser
más difícil incluso de alcanzar
que los sueños cumplidos, porque exige
la fe antigua en los sueños.
Lo que al día le pido es solamente
un poco de esperanza, esa forma modesta
de la felicidad.


Citrons, 1930

sábado, 10 de junio de 2017

Papel de regalo



Con el tiempo, sobre todo en los últimos años, perdí mi don de gentes. No sé ya cómo es. Y una especie completamente nueva de “soledad de no pertenecer” empezó a invadirme como hiedras a un muro. Si mi deseo más antiguo es el de pertenecer, ¿por qué entonces nunca formé parte de clubes o de asociaciones? Porque no es eso a lo que yo llamo pertenecer. Lo que yo quería, y no puedo es, por ejemplo, que todo lo que viniera de bueno desde mi adentro pudiera darlo a aquello a lo que perteneciera. Incluso mis alegrías, qué solitarias son a veces. Y una alegría solitaria puede tornarse patética. Es como quedarse con un presente todo envuelto con papel de regalo en las manos y no tener a quién decirle: tome, es suyo, ábralo. No queriendo verme en situaciones patéticas y, por una especie de contención que evita el tono de tragedia, raramente envuelvo con papel de regalo mis sentimientos.

Clarice Lispector
Revelación de un mundo
Ed. Adriana Hidalgo, 2004