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miércoles, 27 de septiembre de 2017

Héroes


Uno puede empezar una historia por la mitad y luego avanzar y retroceder audazmente hasta embarullarlo todo. Puede también dárselas uno de moderno, borrar las épocas y las distancias y acabar proclamando, o haciendo proclamar, que se ha resuelto por fin a última hora el problema del tiempo y del espacio. Puede también sostenerse desde el principio que hoy en día es imposible escribir una novela, para luego, y como quien dice disimuladamente, salirse con un sólido mamotreto y quedar como el último de los novelistas posibles. Se me ha asegurado asimismo que resulta bueno y conveniente empezar aseverando: Hoy en día ya no se dan héroes de novela, porque ya no hay individualistas, porque la individualidad se ha perdido, porque el hombre es un solitario y todos los hombres son igualmente solitarios, sin derecho a la soledad individual, y forman una masa solitaria, sin hombres y sin héroes. Es posible que en todo eso haya algo de verdad. Pero en cuanto a mí, Óscar, y en cuanto a mi enfermero Bruno, quiero hacerlo constar claramente: los dos somos héroes, héroes muy distintos sin duda, él detrás de la mirilla y yo delante; y cuando él abre la puerta, pese a toda la amistad y a toda la soledad, no por eso nos convertimos, ni él ni yo, en masa anónima y sin héroes.

Günter Grass
El tambor de hojalata
Ed. Anagrama
Trad. Miguel Sáenz

viernes, 16 de junio de 2017

A dos voces


Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.


Op. 3, Concerto No. 5 in A Major for two violins and strings
RV519: II. Largo

lunes, 17 de agosto de 2015

Detrás de la puerta


Primero tintinearon los vasos,
luego nosotros, a dos voces,
pero nada se hizo añicos.

Günter Grass

“Llama abierta”

Una casa vacía a mis espaldas
y la certeza de calcetines puestos a secar;
fuera se esfuerzan tormentas de antiguo conocidas.

Con pensamientos amiantados,
hurgar en brasas ajenas, luego en cenizas;
porque el lado caliente tiene razón.

Placeres y bonitas conversaciones
con la madera excitada y temerosa;
fácilmente me dejo convencer

Eso vegeta hasta que. Cierra,
cierra de una vez la puerta.
Dentro todo se hace real.

Las chimeneas antes habitadas
fueron ya abandonadas ayer.
Mañana, cabeza abajo, flotará el humo frío.

Günter Grass


Autumn Hill
Jon Hopkins