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lunes, 26 de junio de 2017

Ese perro


Hundido en las arenas de lo inexplicable,
que tienen el color de la nieve dorada por la incuria,
trepando a lo incógnito,
ese perro
ve alzarse frente a él dolor en llamas.

Estupor, desvarío, temor
hay en sus ojos,
soledad en su testa,
decisión en su esfuerzo,
lucidez en su angustia,
resignación en su miseria y pequeñez,
amor en su trazado.

Ese perro
ya ve.
Ve y comprende. Es su dueño.

Miguel Munárriz

Fot. Francisco de Goya
Perro semihundido

domingo, 1 de mayo de 2016

Ese perro

Hundido en las arenas de lo inexplicable,
que tienen el color de la nieve dorada por la incuria,
trepando a lo incógnito,
ese perro
ve alzarse frente a él dolor en llamas.

Estupor, desvarío, temor
hay en sus ojos,
soledad en su testa,
decisión en su esfuerzo,
lucidez en su angustia,
resignación en su miseria y pequeñez,
amor en su trazado.

Ese perro
ya ve.
Ve y comprende. Es su dueño.

Miguel Munárriz


Goya, Perro semihundido

domingo, 18 de enero de 2015

Mirar un cuadro (o dos).

Sin llegar a la absoluta exageración de Hieronymus Bosch y su Jardín de las delicicias (u otros), no está mal contemplar en detalle este Paisaje de invierno con patinadores, de Hendrick Avercamp.


Puede verse en detalle en la página del Rijksmuseum

Aunque todavía me ha fascinado más otro cuadro, de Goya, conocido como "El perro semihundido" o, sencillamente, "El perro"


Goya nunca me gustó, hasta que empezó a gustarme.
¿Tenía Sísifo un perro?