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lunes, 21 de enero de 2019

De la utilidad del odio


(29 sept.)
Se odia aquello que se teme, aquello por tanto que se puede ser, que se siente ser un poco. Se odia a uno mismo. Las cualidades más interesantes y fértiles de cada uno son las que cada uno odia más en sí mismo y en los demás. Porque en el odio está todo: amor, ignorancia, misterio y ansia de conocer y poseer. El odio hace sufrir. Vencer el odio es dar un paso en el conocimiento y el control de uno mismo, es justificarse y por tanto dejar de sufrir.
Sufrir es siempre culpa nuestra.

Cesare Pavese
El oficio de vivir
Ed. Seix Barral, 2001
Trad. Ángel Crespo

Fot. Laura Gilpin
Footprints in the Sand, 1931

jueves, 21 de junio de 2018

Algo se acaba


Algo se acaba. Te das cuenta por el hecho de que, cuando te aburres y te sientas a fumar, estás inquieto y ansioso. ¿Temes cosas de la vida práctica? No. Temes a tu vacío.

Cesare Pavese
El oficio de vivir
Ed. Seix Barral, 2001
Trad. Ángel Crespo

Gif, Marcela Paniak

miércoles, 16 de mayo de 2018

Carente de sentido


8 de Enero de 1938

No es de ningún modo ridículo o absurdo que, pensando en matarse, a uno le fastidie y le espante caer bajo un automóvil o coger una enfermedad.
Aparte la cuestión del mayor o menor dolor, hay que tener en cuenta que querer matarse es desear que la propia muerte tenga un significado, sea una suprema elección, un acto inconfundible. Por eso es natural que el suicida no tolere el pensamiento de caer por casualidad bajo un vehículo o reventar de pulmonía o algo carente de sentido.
Ojo, pues, a las encrucijadas y a las corrientes de aire.

Cesare Pavese
El oficio de vivir
Ed. Seix Barral, 2001
Trad. Ángel Crespo

Fot. Ray K. Metzker
Philadelphia, 1962

Carente de sentido


8 de Enero de 1938

No es de ningún modo ridículo o absurdo que, pensando en matarse, a uno le fastidie y le espante caer bajo un automóvil o coger una enfermedad.
Aparte la cuestión del mayor o menor dolor, hay que tener en cuenta que querer matarse es desear que la propia muerte tenga un significado, sea una suprema elección, un acto inconfundible. Por eso es natural que el suicida no tolere el pensamiento de caer por casualidad bajo un vehículo o reventar de pulmonía o algo carente de sentido.
Ojo, pues, a las encrucijadas y a las corrientes de aire.

Cesare Pavese
El oficio de vivir
Ed. Seix Barral, 2001
Trad. Ángel Crespo

Fot. Ray K. Metzker
Philadelphia, 1962