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viernes, 28 de diciembre de 2018

Envuelto en sombras la luz proclama


Envuelto en sombras la luz proclama

Viudo y padre. Paciente y recto Como una rama.
Por las noches se avergüenza en la cama.
Al otro lado duerme una mujer que ama.

El sueño se resiste. Ella está al otro lado
sola y desnuda de costado,
Hija mía. Esposa. Tesoro hallado.

La luz de la mesilla tiene que encender.
En la foto de la cómoda, su hijo. Su mujer.
Se arrastra hacia la cocina. Quiere beber.

Vuelve a su habitación. Se sienta. Bebe un vino embriagador.
Se ensimisma frente a la pantalla del ordenador.
Teclea: un verano agotador.

Desde el jardín oscuro un pájaro le reclama,
envuelto en sombras la luz proclama.
Narimi Narimi. ¿Recuerdas? Te llama.
Se levanta. Desea ir a taparla, huir de su soledad,
extender sobre su sueño un ala de padre de avanzada edad.
Vuelve a la cama. Domina su piedad.
Se olvida de su cuerpo. Se atormenta. Se mueve.
Vuelve a dar la luz. Casi las cinco de la madrugada. Llueve.
En el Tibet las cinco son ya las nueve.

Amos Oz
De "El mismo mar"
Ediciones Siruela 1999
Versión de Raquel García

Fot: An illustration of the constellations Monoceros and Canis Minor from The beauty of the heavens: a pictorial display of the astronomical phenomena of the universe by Charles Blunt.

martes, 20 de febrero de 2018

Quería crecer y ser libro


Se tenía la sensación de que si las personas iban y venían, nacían y morían, los libros eran inmortales. Cuando era pequeño, quería crecer y ser libro.

Amos Oz
Una historia de amor y oscuridad
Ed. Siruela, 2010
Trad. Raquel García Lozano

domingo, 21 de enero de 2018

La caja negra


Yo encontré su crudeza enternecedora. Sus torpes avances. Su melancólico disfraz de regocijo. Su voz áspera. Su apetito. Sus maneras corteses pasadas de moda. Sus atenciones tempestuosas. Las rosas que me presentó con tanto alboroto. El papel de terrateniente ruso que él exageraba. Estaba encantada por el poder que tenía de alegrarle su jactanciosa desnudez, como si estuviera participando sobriamente en el excitado juego de un niño. Y tú estabas verde de envidia. No apartaste ni un momento de nosotros dos tu helada mirada inquisitorial. En las catacumbas de tu imaginación, como en un dibujo de Durero, sin duda me estabas empujando entre sus brazos. Y liquidándonos con tu puñal.

Amos Oz
La caja negra
Ed. Siruela, 2008
Trad. Gracia Rodríguez

Fot. Nina Leen

miércoles, 1 de noviembre de 2017

A través de nosotros


A través de nosotros.

Antes de perdón, está libre la silla,
antes de el color de tus ojos, antes de qué quieres tomar,
antes de soy Rico y me llamo Dita, antes del roce
de una mano en un hombro,
eso pasó a través de nosotros
como una puerta entreabierta durante el sueño.

Ed, Siruela 
Versión de Raquel García Lozano

lunes, 15 de mayo de 2017

Dita en voz baja



Dita en voz baja

Mi mano en el heno de tu pecho envejecido
recoge paja para hacernos un nido

Pero Albert la detiene:

Su mano suave en el heno de mi pecho. Sobre su mano
mi mano arrugada. Ella con mi soledad. Yo con su soledad.
En el porche. De pie. El mar quita el mar da. 
Una fina silueta y una pequeña sombra.
Una sombra arrepentida. Se gira. Huye. 
El mar da el mar quita.

El mismo mar