A diferencia de las enfermedades y las deudas –las otras dos cosas en español que más se ‘contraen’ -las tres comparten el verbo, como si todas fueran de mal pronóstico o de mal agüero, o trabajosas en todo caso-, para el matrimonio era seguro que no había cura ni remedio ni saldo.
Así empieza lo malo
Ed Alfaguara, 2014
Ed Alfaguara, 2014
