martes, 11 de julio de 2017

Escrito en un libro abandonado en un viaje


Tengo el cansancio anticipado 
de lo que no voy a encontrar. 
Si en determinado momento 
me hubiera vuelto para la izquierda 
en lugar de para la derecha. 
Si en cierto instante 
hubiera dicho sí 
en lugar de no, 
o no en lugar de sí. 
Si en determinada conversación 
hubiese tenido frases 
que sólo ahora en el entresueño elaboro. 
Si todo esto hubiera sido así 
hoy sería otro 
y quizá el Universo entero 
sería insensiblemente llevado 
a ser otro también. 
Pero sólo ahora 
lo que nunca fui ni seré 
me duele. 
Voy a pasar la noche a Cintra 
porque no puedo pasarla en Lisboa 
pero cuando llegue a Cintra 
me va dar pena 
de no haberme quedado en Lisboa. 
Siempre esta inquietud sin resolución, 
sin nexo, sin consecuencia. 
Siempre, siempre, siempre. 
Esta angustia excesiva del espíritu por nada. 
En la carretera de Cintra, 
o en la carretera del sueño, 
o en la carretera de la vida. 
A la izquierda 
hay una casucha al borde de la carretera. 
A la derecha, 
el campo abierto con la luna a lo lejos. 
El auto que parecía hace poco proporcionarme libertad 
es ahora algo en lo que estoy encerrado. 
A la izquierda, hacia atrás, 
la casucha modesta. 
La vida allí debe ser feliz 
sólo porque no es la mía. 
Si alguien me ha visto 
desde la ventana de la casucha 
soñará: 
ese que va en el auto es feliz.

Escrito en un libro abandonado en un viaje

Fot. Yvon Buchmann