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martes, 26 de marzo de 2019

Ya me hice alma


Ya me hice alma. Ya no estoy en mi cuerpo.
Escapé a mi prisión de huesos
pero me hastían los fantasmas
y otra vez me llaman los abismos.

Un fantasma enamorado ahuyenta más que un cadáver.
Pero tú no te asustaste sino que comprendiste
y juntos nos hemos arrojado como a un abismo
y el abismo desplegó unas alas blancas
y nos levantó sobre la niebla.

Y estamos tendidos juntos, no en la cama
sino en la niebla que apenas nos sostiene.
Soy un fantasma. Ya no se quiebra mi cuerpo
pero tú estás viva y temo por ti.

Otra vez revolotea el cuervo fúnebre
en espera de carne fresca, como en el campo de batalla.
El último intento de ser feliz.
El último intento de amar.

Yevgueni Yevtushenko

Fot: Robert Frank

viernes, 19 de enero de 2018

Todo lo que tengo lo llevo conmigo


Tan pronto como dejé atrás la época de pielyhuesos y el cambio de salvación… , en cuanto tuve ante mí unas balétki, dinero en metálico, comida, nueva carne bajo la piel y ropas nuevas dentro de la maleta nueva, llegó una inimaginable puesta en libertad. De esos cinco años en el campo puedo decir hoy cinco cosas:

1 palada = 1 gramo de pan.

El punto cero es lo indecible.

El trueque de salvación es un huésped del otro lado.

El nosotros del campo es un singular.

La envergadura tiende a lo absoluto.

Pero estas cinco cosas se resumen en una:

Entre ellas y no ante testigos, son profundas como el silencio.


Herta Müller
Todo lo que tengo lo llevo conmigo
Ed. Siruela 2010
Trad. Rosa Pilar Blanco

Fot. Robert Frank, 1950

jueves, 7 de diciembre de 2017

Vino peleón


TRATADO XXVI, DEL VINO PELEÓN.

El cielo, el río, el océano, los astros y la tierra son de una belleza majestuosa y no hablan.
Las cuatro estaciones y su cortejo de plantas, de nieve, de bestias y de vestidos se suceden y no hablan.
Los miembros, los ladrillos, los excrementos, los dientes, la corta infancia y la extrema vejez, los pétalos y los arenales, los ojos y los sexos participan de esta belleza y no hablan,
Los hombres discuten entre sí, se dirigen a los dioses y formulan opiniones porque temen la belleza atroz.
Las palabras de los hombres son el agua y el azúcar que mezclan con el concentrado de arak más puro. Las obras son las pequeñas cucharas que sirven para mezclar el agua, el azúcar y el arak en el vaso. El vaso son las ciudades del mundo. A esta mixtura desleída la llaman -en su extraña mixtura desleída- con el nombre extraño de lengua. Y se toman esa bebida aguada y azucarada que les cierra los párpados y que les separa menos de lo que piensan de la crueldad y de los estratos superpuestos de lo que los precede y del silencio.

Pascal Quignard
Pequeños tratados I 
Editorial Sexto Piso
Trad. Miguel Morey

Fot. Robert Frank by Walker Evans

viernes, 23 de junio de 2017

Aquest / Este


De tots els poemes
que he escrit
em quedo amb

aquest

que no explica res
que no pretén res
que podria no ser-hi


De todos los poemas
que he escrito
me quedo con

este

que no explica nada
que no pretende nada
que podría no estar


Provincetown 1958

lunes, 1 de mayo de 2017

Filosofía



Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva, ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado, ni a la Iglesia, que tiene otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraria a nadie no es filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene este uso: denunciar la bajeza del pensamiento en todas sus formas

Gilles Deleuze

Foto: Robert Frank , Longchamp,1949