Ten cuidado en quien confías. Lucifer (el portador de la luz) fue ángel antes que diablo. Midió su soberbia con la de Dios. Y perdió. Él la tenía más grande.
Pienso en ti muy despacito, muy despacito, como si te dibujara dentro de mí y quedaras allí grabado. Quisiera tener la certeza de que te voy a ver mañana y pasado mañana y siempre.