Mostrando entradas con la etiqueta John Keats. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Keats. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de abril de 2018

Brillante estrella


¡Brillante estrella!, si fuera tan constante como tú,
no viviría en solitario esplendor en lo alto de la noche
vigilando, con los párpados infinitamente abiertos,
como el ermitaño insomne y paciente de la naturaleza. 

Ni como las inquietas aguas en su labor sacerdotal 
de pura ablución de las humanas costas de la tierra,
ni mirando la nueva y suave máscara caída, 
de la nieve sobre las montañas y los páramos;

no,sin embargo, aún constante, aún inmutable ,
descansando en el maduro pecho del bello amor,
sintiendo para siempre su mullido aliento,

despierto para siempre con suave inquietud,
quieto, quieto para escuchar su tierna respiración,
y así vivir siempre o si no, desvanecerme en la muerte.

(Octubre y noviembre de 1819)

Ed. Visor de Poesía
Trad: José María Martín Triana

viernes, 23 de diciembre de 2016

Belleza y verdad


La belleza es verdad; la verdad, belleza. Esto es todo lo que sabes sobre la tierra, y todo lo que necesitas saber. 

John Keats

domingo, 17 de enero de 2016

Endimión


Una cosa bella es un goce eterno:
Su hermosura va creciendo
Y jamás caerá en la nada;
Antes conservará para nosotros
Un plácido retiro,
Un sueño lleno de dulces sueños,
La salud, un relajado alentar.
Así, cada mañana trenzamos una
Guirnalda de flores que nos ata a la tierra,
A pesar del desaliento, a la inhumana
Falta de naturalezas nobles,
A los días nublados,
A todos los caminos insanos y lóbregos
Abiertos a nuestra búsqueda:
Si, pese a todo, alguna bella forma
Alza el paño mortuorio
De nuestro espíritu ensombrecido.
Como el sol, la luna, los árboles ancianos y los nuevos
Tendiendo su sombra cálida sobre los rebaños;
Como también los narcisos
Y el universo verde en el que moran,
Y los claros arroyos que fluyendo
Frescos hacia el estío,
Y el claro en medio del bosque
Manchado de rosas silvestres;
Y así el sublime destino
Que imaginamos para los grandes muertos;
Todos los deliciosos cuentos que oímos o leímos:
Fuente eterna de una linfa inmortal
Que cae sobre nosotros desde la orilla del cielo.

Endimión
Ed. Bosch, 2002
Trad. P. L. Ugalde Ramo