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jueves, 20 de diciembre de 2018

Paisaje cambiante



Paisaje cambiante

Uno tiene que saber irse
y sin embargo, ser igual que un árbol:
como si se quedasen las raíces en el suelo,
como si se moviese el paisaje
y nosotros nos quedásemos parados.
Aguantar la respiración
hasta que cese el viento
y el aire ajeno empiece al rodearnos,
hasta que el juego de luz y sombra,
de azul y verde,
muestre los viejos patrones
y estemos como en casa
donde sea,
y podamos sentarnos y recostarnos
como si fuera la tumba
de nuestra madre.

Hilde Domin
de Sólo una rosa como apoyo, 1959
En Canciones para dar aliento (2018)
editorial Llantén
Traducción Geraldine Gutiérrez Wienken

lunes, 11 de junio de 2018

Sólo una rosa como apoyo


Sólo una rosa como apoyo

Me preparo una habitación en el aire,
entre los acróbatas y los pájaros:
mi cama sobre el trapecio del sentimiento
como un nido en el aire
en la punta más alta de la rama.

Compro una manta de lana finísima,
de ovejas delicadamente peinadas
que caminan sobre tierra firme
como radiantes nubes
a la luz de la Luna.

Cierro los ojos y me abrigo
con el vellón de animales fiables.
Quiero sentir la arena bajo las pezuñitas
y oír cómo suena el cerrojo
que cierra la puerta del establo por la noche.

Pero yazgo en plumas de pájaros en lo alto,
arrullada en el vacío.

Me da vértigo. No puedo dormir.

Mi mano
busca un soporte y encuentra
sólo una rosa como apoyo.

En "Canciones para dar aliento"
Ed. Llantén
Trad. Geraldine Gutiérrez Wierken.

lunes, 20 de marzo de 2017

Bajo fianza de las nubes


Tengo nostalgia de un país
en el que nunca estuve,
donde todos los árboles y las flores
me conocen,
al que nunca voy,
pero donde las nubes
se acuerdan exactamente
de mí,
un extranjero que
en casa alguna
puede desahogarse llorando.

Viajo
hacia islas sin puerto,
tiro al mar las llaves
inmediatamente al zarpar.
No arribo a ninguna parte.
Mi vela es como una telaraña,
pero no se rompe.
Y allende el horizonte,
donde los grandes pájaros
al final de su vuelo
secan las alas al sol,
hay un continente
donde me deben recoger
sin pasaporte,
bajo fianza de las nubes.

Bajo fianza de las nubes

Fot. Mitre Peak, Nueva Zelanda