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viernes, 2 de febrero de 2018

Quemaduras


Con frecuencia se mencionaban ciertas "quemaduras" (...) que el mundo solía causar a quien intimaba más de la cuenta con él. (...) No sé por qué, pero cuando se hablaba de las quemaduras, las miradas y las voces solían dirigirse más a mí, como si una inteligente e iluminada previsión avisara que yo estaba más expuesta que las otras a esos percances.

Dolores Prato
Quemaduras
Ed. Minúscula, 2017
Trad: César Palma

Dorothea Lange, 1938

jueves, 19 de octubre de 2017

Next time


La existencia nunca me ha molestado, pero ¿quién me asegura que, en el otro lado, todo habría sido más interesante? 

Amélie Nothomb
Metafísica de los tubos
Anagrama, 2001
Trad. Sergi Pàmies

Fot. Dorothea Lange
Towards Los Angeles, California, 1936

viernes, 9 de junio de 2017

Mesa para seis


Puse la mesa para seis...

No dejo de repetir el primer verso
y corregir la palabra:
-" Puse la mesa para seis"...
Te olvidaste de uno, el séptimo.

Estáis tristes los seis.
Ráfagas de lluvias cubren vuestros rostros.
Cómo pudiste, en esa mesa,
olvidar el séptimo, la séptima...

Están tristes tus huéspedes,
aburrida la garrafa de cristal. 
Desconsolados ellos, desconsolada tú,
y, la más desconsolada, la que olvidaste invitar.

Sin alegría, sin brillo, 
ah, no coméis, ni bebéis.
¿Cómo pudiste olvidar el número?
¿Cómo te confundiste en el calculo?

¿Cómo pudiste, cómo osaste no entender
que seis (dos hermanos, el tercero,
-tú mismo- con tu mujer, y los padres)
eran siete- puesto que yo existo.

Pusiste le mesa para seis,
pero no se reduce el mundo a seis.
Para ser un espantajo entre los vivos, 
prefiero ser un fantasma, con los tuyos,
(los míos...)
tímida como un ladrón.
¡sin rozar un alma siquiera!
Me siento en el lugar -la séptima-
delante del cubierto que no has puesto.

¡Por fin! ¡Volqué mi vaso!
Y todo lo que era preciso derramar, 
-la sal toda de mis ojos, toda la sangre de las heridas-
desde el mantel al parqué.

Y ningún féretro, ninguna separación.
La mesa exorcizada, la casa despierta.
Como la muerte a un banquete de boda,
yo, la vida, presente en esa cena.

Nadie: ni hermano, ni hijos, ni esposo,
ni amigos; y un reproche, pese a todo:
tú, que pusiste la mesa para seis almas,
ni siquiera me pusiste en un rincón.

6 de marzo de 1941
Otros poemas

Ed. Galaxia Gutemberg.
Trad. y selec. Monika Zgustova y Olvido García Valdés.

Adele Boke 1951

martes, 23 de mayo de 2017

El deseo de estar en otro sitio



He soñado primaveras lejanas, un sol que no alumbraba más que la espuma de las olas y el olvido de mi nacimiento, un sol enemigo del sol y de ese mal de no encontrar más que el deseo de estar en otro sitio.

Emil Cioran
Breviario de podredumbre
Ed. Taurus, 2014
Trad. Fernando Savater

Fot. Dorothea Lange