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lunes, 8 de abril de 2019

En conclusión


EN CONCLUSIÓN

Yo vivo sobre el agua,
solo. Sin hijos ni mujer.
He dado vueltas a todo lo posible
para llegar a esto:

una humilde casa junto al agua gris,
con las ventanas siempre abiertas
al mar picado. No escogemos tales cosas,

pero somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, y los años pasan,
perdemos peso, pero no nuestra necesidad

de llevar algo a cuestas. El amor es una piedra
que se asentó en el lecho del mar
bajo las aguas grises. Ahora no necesito nada

de la poesía, salvo el sentimiento genuino,
no la piedad ni la fama ni la curación. Esposa tácita,
podemos sentarnos a observar el agua gris,

y en una vida bañada por las aguas,
de la mediocridad y la basura
vivir como las rocas.

Yo olvidaré cómo se siente,
desaparecerá mi talento. Eso es más grande
y más difícil que aquello que pasa allá por vida.

Derek Walcott
De: “Uvas de la playa” 1976
Trad: José Luis Rivas
Recogido en la antología 
“Pleno verano – Poesía selecta”
Vaso Roto Ediciones

Fot: Casa Malaparte

lunes, 19 de febrero de 2018

El amor después del amor


Un tiempo vendrá en el que, 
con gran alegría,
te saludarás a ti mismo,
al tú que llega a tu puerta,
al que ves en tu espejo
y cada uno sonreirá
y dará la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.

Amarás al extraño que fuiste tú mismo.
Ofrécele vino y pan. 
Devuelve tu amor a ti mismo, 
al extraño que te amó toda tu vida, 
a quien no has conocido
para conocer a otro corazón
que te conoce de memoria.

Recoge las cartas del escritorio,
las fotografías, las desesperadas líneas,
despega tu imagen del espejo.
Siéntate. Celebra tu vida.

El amor después del amor

Fot. Helmut Newton
The Woman on level 411, Monte Carlo, 2000

sábado, 17 de junio de 2017

Darse cuerda


Darse cuerda

Vivo en el agua,
solo. Sin mujer ni hijos,
he rodeado cada posibilidad
para llegar a esto:

una casa baja junto al agua gris,
con ventanas siempre abiertas
al mar estancado. No elegimos estas cosas,

pero somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, pasan los años,
evacuamos carga pero no nuestra necesidad

de lastre. El amor es una piedra
que se asentó en el fondo del mar
bajo el agua gris. Ahora, no quiero nada

de la poesía salvo intuición verdadera:
ni pena, ni fama, ni curación. Callada esposa,
podemos sentarnos a mirar el agua gris,

y en una vida inundada
de mediocridad y despojos
vivir como rocas.

Olvidaré la intuición,
olvidaré mi don. Eso es más grande
y difícil que lo que hacen pasar por vida.


Versión de Inwitty
Collected Poems 1948-1984 
Ed. Farrar, Straus & Giroux, 1986