Canción de amor
Si te estuvieras ahogando, acudiría a rescatarte,
te taparía con mi manta y te ofrecería té caliente.
Si yo fuera comisario, te arrestaría y encerraría
en una celda con la llave echada.
Si fueras un pájaro, grabaría tu cantar
y escucharía toda la noche tu trino.
Si yo fuera sargento, tú serías mi recluta
y, chico, te lo aseguro, te encantaría la instrucción.
Si fueras china, aprendería tu idioma,
quemaría mucho incienso, llevaría ropa rara.
Si fueras un espejo, asaltaría el baño de señoras,
te daría mi lápiz de labios rojo y te soplaría la nariz.
Si te gustaran los volcanes, yo sería lava
en constante erupción desde mi oculto origen.
Y si fueras mi esposa, yo sería tu amante,
porque la Iglesia está firmemente en contra del divorcio.
Fot. Patrick Gomme
