lunes, 12 de junio de 2017

Volver



Lo peor que le puede pasar a alguien, peor que la muerte misma; también lo peor que uno puede hacerle a los demás, es volver del lado del que no se vuelve, resucitar a destiempo, cuando ya no se lo espera, cuando es tarde y no corresponde, cuando los vivos lo tienen a uno por terminado y han proseguido o reanudado sus vidas sin contar más con él. No hay mayor desgracia, para el que regresa, que descubrir que está de sobra, que su presencia es indeseada, que perturba el universo, que constituye un estorbo para sus seres queridos y que éstos no saben qué hacer con él.

Los enamoramientos
Ed. Alfaguara, 2011

Walking alone