de tu cuerpo?
Yo lo dejé, sensible, luminoso,
florecido y ligero
-una rama encendida,
una rama en el viento-
Yo cierro mis dos manos, hundo en ellas mis uñas,
y hiero sus blancas palmas, hago crujir sus huesos;
mis manos mutiladas, inútiles y tristes...
¡Pero sin mis caricias, qué haces , di , de tu cuerpo!
